Mostrando entradas con la etiqueta Borrar nombre de la iglesia mormona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borrar nombre de la iglesia mormona. Mostrar todas las entradas

Iglesia Mormona y mi vida dentro de la misma.

LA IGLESIA MORMONA - MATICES


¿Qué me ocurrió durante 55 años como miembro de la Iglesia mormona?


¿Porqué uso "mormón"

Porque una vez se comentó que lo aplican como "logaritmo", y la búsqueda es más efectiva. Ahora, no importa lo enseñado por sus profetas, ya que el último fallecido( Russell Nelson), había declarado que "no se debía usar esa palabra y que se descarte del vocabulario de la membresía.

Hace meses que me quería sentar a dejar por escrito, mis experiencias dentro de la Iglesia Mormona. Tal vez se encuentre en algunos temas ya desarrollados, experiencias o comentarios.

Esta vez al escribir no será con un tema específico y no tendrá línea de estructura. Sino que a medida que surjan los recuerdos o "matices" que tuve durante tantos años de miembro, los redactaré.

Mis comienzos como miembro de la iglesia mormona, data de mi bautismo el día 28 de Octubre de 1968, en la ciudad de Pergamino, Provincia de Buenos Aires - Argentina. Tenía 14 años.
Queda muy lejos esa fecha en el tiempo ,pero guardo recuerdos de esa época, que dista a ser muy distinta a la que se practica en los últimos días del mormonismo en el siglo 21.
 Al ser tan joven no abarcaba mi mente la profundidad de la doctrina mormona, era solo contemplar lo que se enseñaba y lo que se dictaba en cada clase de escuela dominical, o de sacerdocio. 

En un tiempo rígido dentro de la iglesia y no inmerso en los cambios culturales de la sociedad, era un contraste abismal. Por un lado la era de los hippies, la música del rock, la moda, y lo que conlleva a la década de los 70 hacía que para un joven miembro contrastara con la realidad en que se vivía. Pero uno debía mostrar la "diferencia" de ser mormón, y no de lo común del mundo. Iba creciendo con lo que decía ser: un "mormón": Cabello corto (cuando la juventud comenzaba a usar largo) camisa blanca los domingos con corbata. Practicar el día de reposo. Y como era en ese tiempo las reuniones desdobladas al salir de la reunión sacramental vestido con traje o ambo, me encontraba caminando en la nochecita del domingo en el centro de la ciudad, como una mosca en la leche. Pero... lo aguantaba, ya que se me enseñaba a ser distinto de los demás.
No titubeaba si alguien me preguntaba si era mormón. Mi respuesta era sí. Y de esa forma transcurrí mi tiempo de colegio de nivel secundario.

Ya en los 20 años tuve que cumplir con la ley de servicio militar de mi país. Estaba estudiando la carrera de abogacía, pero fue interrumpido por algunos factores políticos del momento. Durante ese tiempo, mi familia completa, había estado inactivo por lapso de dos años. En ese tiempo llegué a fumar un poco, y al hacerlo me sentía mal, era algo que se me había enseñado a cumplir y no lo estaba haciendo. Destaco que no teníamos capilla, hasta que llegó el tiempo de hacerlo. Fue en los primeros años de los 70 y era alborozo de participar, era un sueño para cada miembro.
 
Después del servicio militar, decidí salir a la misión regular. No tuve Capacitación Misional, nunca había leído el Libro de Mormón de forma completa, pero lo hacía también como un escape de mi hogar, ya que vivíamos en tensión constante por la dureza de mi padre.
Y llegó el tiempo de salir aun servicio que se me había enseñado necesario para mi progreso personal, y adiestramiento en el sacerdocio como líder.

Hasta esta parte del relato fue mi tiempo de crecer dentro de la iglesia como un joven más. Con debilidades, tropiezos y aprendizaje. Llegó el momento de cumplir con una misión regular y tengo un quiebre en mis emociones y en mis creencias. Debía saber qué estaba por hacer y cómo cumplir ya que no tenía ni idea de ser un misionero como anticipé, sin capacitación.
Y llegó el día:


Un 3 de Marzo de 1977, mi destino misional, fue La Misión Buenos Aires Norte.





Foto de la misión. 
Tenía 22 años y 6 meses al salir.










Desde donde vivía, al lugar misional, me separaba tan solo 220 km. Y llegó la primera entrevista con presidente llamado John Arthur Harris. Que a pesar de su nombre era uruguayo.

  
Aquí se puede ver al Pte. Harris y su esposa.
 (con dos misioneras)







En esa primera experiencia con otros lideres que no fueran de mi rama o barrio, me marcó mucho, tanto hasta que tuve la sensación de volver a mi hogar en esa misma noche. Ni había experimentado la crudeza de una entrevista donde debía exponer mis "metas" que quería alcanzar durante mi misión. Y mas o menos que recuerdo fue de la siguiente manera.

El Pte. Harris, luego de su introducción, manifestó en algunas preguntas: ¿Si sabía las charlas palabra por palabra? Lo que significaba saber de memoria la 1ª visión de José Smith, y demás charlas, que estaba contenido en un formato de libro de varias páginas. Mi respuesta fue que no sabía las charlas de esa manera. Fue entonces que me sentenció diciendo que nunca sería un compañero mayor, y que aún menos... nunca tendría el apoyo del Espíritu Santo para enseñar. 
Luego me preguntó: ¿cuál es su meta de bautismo? Ya para ese entonces me estaba molestando tanta rigidez y condicionamiento para ser un misionero. A lo que respondí: ¡"vengo a tratar de enseñar el Evangelio de Jesucristo, y si tengo algún bautismo, estaré satisfecho"!
 No le gustó mi respuesta, y me dijo: "es usted muy duro".

Esa noche me daba vuelta la idea de volverme a mi hogar. Dormí muy mal, me consultaba si estaba bien mi decisión de salir a la misión, pero me dormí y al otro día tuve mi destino. Fue en Escobar con un misionero de USA, que estaba dos meses de volver a su país.

Debo comentar que para ese tiempo del año de 1977, éramos pocos los misioneros argentinos, al igual que la misioneras. Pero a mediado de ese mismo años comenzaron a llegar más argentinos/as. Ya era más cómodo relacionarnos.

Pero haré un corto resumen de mis dos años, con algunos matices. 
Me daba vuelta la entrevista con Harris. Así que debía hacer algo, recurrir al Señor en pronta ayuda. Mientras lo recuerdo, ahora con casi 72 años de mi vida, no deja de ser algo especial durante mi juventud, no el hecho de ser misionero, sino la capacidad que obtuve de relacionarme y contactar al Señor Jesucristo.

Lo que hice, fue con sincera fe de creer en lo que estaba haciendo de que enseñaba en cuanto a la Restauración de la iglesia de Cristo.
Todo aquello que correspondía a la enseñanza básica de los principios del Evangelio. 

Pero no sabía las charlas como se me pedía. Y una noche, mientras el resto de los misioneros dormían, salí al patio y tuve una sincera oración con Mi Padre, por intermedio de Jesucristo. Y realicé un pacto o convenio verbal: "propuse ser obediente a las reglas de la misión, a sus mandamientos, de trabajar arduo, si me bendecía con la capacidad de ser un maestro en la enseñanzas de las charlas y en las escrituras que estudiaría".

Pronto notaría la respuesta. Comenzaba a dar las charlas con explicación, adaptadas a la persona que estaba frente a mí. Me daba cuenta que repetir palabra por palabra, hacía esforzar mi mente en la memorización y eran automatizadas. Así fue el comienzo de recibir que muchas personas comprendían y asimilaban mejor el mensaje que con fe ofrecía.

A los dos meses tuve el primer traslado, y estaba práctico en mi forma de enseñar. Debo comentar, que en Escobar había tenido mis 5 primeros bautismos. Por supuesto que éramos dos. Pero mencionaré mi parte, ya que mi desafío estaba latente con la primera entrevista con J. Harris. 
Fue así que en ese segundo lugar (González Catan. Pcia. de Bs. As.) estuve 9 meses y logré 33 bautismos. El Señor me bendecía con el talento de enseñar. Era una cualidad mía que estaba descubriendo. 

Pero había pasado dos meses de estar en ese nuevo lugar, cuando se apersonó J. Harris con sus asistente, y me llamó a parte. Era una mañana muy fría, y la pensión que estábamos era deplorable. Sin baño de ducha caliente, sin una buena cocina donde comer, o lugar para estudiar. Éste es uno de los "matices". ¿Porqué la iglesia mormona, que tanto dinero tiene, no daba las mínimas condiciones para sus misioneros? Y así en muchos lugares supe que las condiciones eran paupérrimas, pero se nos "alentaba, diciendo que por sacrificios, tendríamos bendiciones" Hoy sé que Jehová, el Señor mismo dijo: misericordia quiero, no sacrificios.

En esa charla el sacerdote Harris me dijo: "bueno élder Bardón, su compañero tendrá un traslado y usted va a recibir un "nuevo misionero argentino", o sea... ¡será compañero mayor! Continuó diciendo: "Sé que no ha pasado las charlas, pero no diga nada, usted será compañero mayor". Quería reírme, pero me causaba mas dolor el hecho de la separación con mi compañero. 

Había pasado 4 meses de aquella tétrica entrevista donde había tenido sentencias de calamidad durante mi misión por el líder que debía haberme estimulado, contenido y no confrontar como lo había hecho. Ahora pasaba de largo algunos matices de la misión. Obviaba una regla. Lo bueno era para mi, que estaba bien con el Señor, y a medida que veía mis progresos, más me dedicaba a serle fiel a nuestro trato. Estaba feliz.

Trataré de sinterizar el relato pero debo exponer las conductas humanas que observé en la misión en especial el trato entre hombres sacerdotes, con un mismo grado de sacerdocio, con el testimonio sobre la obra, y el amor que se expresaba hacia Nuestro Padre Celestial.
Y de ésta forma definir como consecuencia lo que he observado sobre los mormones y los líderes. Siempre la iglesia fue y es conductivo, sin margen de que otro piense o elabore por si mismo una interpretación escritural, sin haber pasado por el visor de los manuales o interpretación del apostolado. La Corporación de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. es férrea en el control de la psique de sus miembros. Hay conductas encubiertas por parte de los lideres, que hoy al tener Internet, ya no le queda opción de quedar al descubierto.

Más adelante elaboraré esa premisa. 

Aquí en ésta foto, saludando al Élder Haight. En eso tiempos, tenía una creencia fuerte sobre la Iglesia mormona.



Antes de llegar al tiempo de la Casa de la Misión, mi recorrido de áreas fuel a siguiente:
3º) lugar fue en la ciudad de Mercedes (Pcia, Bs As)
4º) En Ramos Mejía. 
5º) Casa de la Misión - San Isidro
6º) Loma Hermosa (zona de Hurlingham)

Presidente Joseph L. Bishop. 

Tuve un segundo presidente de misión Joseph L. Bishop. Y fue en mis últimos meses de misión. Ya había quedado atrás esa sornas de promesas del sacerdote Harris, y las falacias sobre mi destino misional de que sería un poco más que un caminante sin nada que dar.

 Pero los días le mostraron que se había equivocado y mucho. Porque se arriesgan a conducir grupos de personas, sin tener en cuenta que eso somos "personas con sentimientos, emociones e irregularidades como ser humano" 

En cambio miran al misionero/a como una parte de una gran maquinaria de elaboración cuantitativa.
 
Y viene la presión sobre la psique, atornillando malos presagios: 
"como que no es fiel" - 
"no es obediente a las reglas de la misión" -
"no es digno por falta de compromiso con el Señor" - 
"Que no trabaja lo suficiente, y por lo tanto se les niega las bendiciones" (bautismos)

Solo contemplan lo exterior, y esa es una característica de la iglesia mormona. Califican a los miembros por lo que proyectan: Su vestimenta, su cumplimiento de mandamientos, como diezmos, palabra de sabiduría, y día de reposo. Y si cumplen tales roles, se los consideran activos y logran interinar dentro de la iglesia, con llamamientos, que en algunos casos pasan a formar un statu quo, para un CV y escalar posiciones denaria dentro de los escalafones de la Corporación.

Vuelvo al segundo presidente Joseph l. Bishop. Después y contra todos pronósticos, llevaba delante lo que pienso para mis adentros "una buena misión". Fui entrenador de varios misioneros nuevos, alcanzando los logros de liderismo. Pero llegó la frutilla del postre: "fui llamado como asistente al presidente Bishop". Consistía, y fui el primero en tenerlo, como asistente viajante. 
El presidente me encomendaba supervisar la misión, y atender dónde hacía falta trabajar con misioneros y capacitarlos. Tenía un auto de la misión para mi movilidad, y hacía escapadas a áreas por tres o cuatro días. Fue uno de los choque con mi compañero de USA, que no toleraba que hiciera ese trabajo solo. Y surgió celos infundados. 

Y comenzaba a ver el trato que recibía los misioneros argentinos, que casi ninguno estaba como líder, por la casta de misioneros de USA. Se terminaba el amor de Cristo y la Bondad Fraternal de la sección 3. Y surgían los niveles inconscientes de cada uno, todo aquello que estaba escondido detrás de sus máscaras.

Mas abajo dejo un enlace del Psiquiatra Carl G. Yung,donde explica y trata La Sombra, que cada ser tiene al nivel inconsciente, y que se muestra en ráfagas de conducta sin poder controlarlo. Me incluyo en ese estado, ya que en el mundo dual que vivimos todos lo tenemos desde el Inconsciente colectivo, y transgeneracional. 

Cada llamamiento dentro de la misión lo hace el presidente
Compañero Mayor - 
Líder de Distrito -  
Líder de Zona y Asistente, y todo bajo las reglas del afamado Manuel o Biblia Blanca que cada misionero/a llevaba consigo-

Fue en una de esas mini-conferencias que estaba destinada a enseñar y al reunir un área, antes de comenzar, un par de élderes de USA, me confrontaron diciendo: "no lo reconocemos a usted como nuestro líder". No fue poca mi sorpresa. Me quedé observando, para ver si era un chiste... pero no. Le pedí explicaciones y ésta fue la respuesta: " que era un líder cómodo, que hacía la Obra en auto, y no estaba con la tropa o soldados, como lo había hecho George Washington al esta entre el barro y el frío en su campamento". 
 
Es aquí donde dejo plasmada la verdad de lo que el santo grial del sacerdocio de los mormones. Donde dicen que deben obedecer a sus lideres y ajustarse a las nomas del liderato. Estos misioneros de USA, no solo obedecían sino que rechazaban a su líder. Un líder que no se auto elegía, sino que era llamado por el Presidente de la Misión, y se enseñaba que recibía inspiración del Señor. Todo eso era pasado por alto y rechazaban a los que no simpatizaban con ellos. Por lo tanto comprendí, que esas sales existirían siempre. Que todo está amoldado a la supremacía anglosajona.

Según éstos misioneros de USA me comparaban con uno de sus próceres y calificaban los atributos del "gran líder", y aquí encuentro lo que se llama "Disociación o Disonancia Cognitiva"- Es cuando solo se aprecia lo que interesa al observador ver y calificar, y olvida que tal líder usó la esclavitud (que algunos consideraban que estaba bien la explotación humana) para los beneficios de obtener riquezas. ¡Un gran líder!

Continúo con el hecho: la única decisión que tomé, fue salirme de la capilla, regresar a la Casa de la Misión, y faltando dos meses para terminar, le pedí un traslado al campo misional, y dejar de ser asistente. Ya había visto bastante de las máscaras de misioneros y que realmente no entendían el Evangelios de Jesucristo. 

Como colofón de mi misión cuento lo siguiente: "que contra viento y marea, había recibido de mi Padre el cumplimento de su promesa. Logré enseñar y bautizar a muchos, tanto que superé la meta de la Misión. Y no solo eso, muchos otros se bautizaron cuando compartía mi tiempo en áreas donde faltaban levantar los ánimos y tener la decisión de enseñar y bautizar. Los llamamientos misionales los tuve a todos. 

Y a la postre una Autoridad General del Quórum de los 70, me ofreció una beca la ir a USA en la Universidad de BYU. Pero por circunstancias de apego, no lo tomé.


¿Porqué y cómo dejé la Iglesia Mormona?

Cuento lo de la misión regular, porque fue en esos dos años que comenzaba interesarme el estudio de las escrituras y la relación con la doctrina de los mormones.

Hasta ese entonces había evadido preguntas de los investigadores, sobre el tema de la poligamia y de las esposas de José Smith. Desconocía sobre el tema, y como había comentado solo en mi juventud era un miembro más sin profundizar, y menos recibir información sobre temas, que en aquellos tiempos eran tabúes.
 
Si no hubiera salido a ser misionero regular, tal vez mi vida se hubiese ido diluyendo de a poco, sin deseos de comprender o comprometerme con la iglesia. Sí, me hubiese gustado terminar mi carrera universitaria, pero la ley de servicio militar obligatorio, me cortó un poco las alas. En la iglesia no ponen los deseos personales primero, sino las asignaciones a la juventud de cómo deben seguir para no ser tentados y alejarse de la iglesia. Era un dominio total. Como siempre lo fue y lo sigue siendo. Máxime en un país poco desarrollado donde las oportunidades son escasas.


Me casé. Mi esposa me siguió durante dos años dentro de la iglesia. Me esforzaba para que "fuéramos esa familia camino a la eternidad", y junto a tres hijos llegó una etapa de dilemas. Por un lado lo que creía y mi familia que no se conjugaba a ser "mormones".

Había quedado mi madre como referente en la Iglesia, y estuve activo de manera fiel, si se puede llamarlo así, al punto de recibir las investiduras en 1989. Y hasta el año 1995, asistí de forma regular con etapas que venía mi esposa e hijos, al Templo.



       Una  Una foto con mi madre en el Templo de Bs. As.


Ya entrando en el tema, un camino lento escabroso, lleno de dudas sobre la doctrina mormona y el accionar de los hombres sacerdotes de la iglesia, hacía que me retraiga, sin exponer mis problemas doctrinarios. 
Y daré pocos ejemplos, para no aburrir y extenderme mucho:

1º Caso:

En 1995/1997 entre esas fechas en la ciudad de Pergamino, la iglesia mormona, quería progresar. Pasar de Distrito a una Estaca. 
En una ocasión, recibí en mi hogar a tres sacerdotes prominentes de la ciudad, dándome una alternativa, ya que estaba en el listado de la membresía, como inactivo, una posibilidad de pasar a ser "activo". Ya que mi trabajo incluía trabajar todos los domingos, me dijeron: "David, como sabrás que queremos ser una Estaca, y necesitamos completar la lista de élderes, y vos trabajas el día de reposo, te proponemos lo siguiente: ¡que asista a una reunión de sacerdocio, cada tres meses, y de esa manera será un élder activo!
 
La verdad me sorprendió, porque era una tergiversación de un mandamiento (según las escrituras modernas) Era sin más proponerme a instancia de completar de forma fraudulenta una lista de miembros que con 40 minutos de asistencia, cada tres meses, para la iglesia estaría mas que bien.

2º Caso:

Éste fue el que más me impactó. Se inició con una carta que envié a la Autoridad General que me quiso ayudar en mi misión para solicitar en lo posible su ayuda, ya que estaba pasando momentos malos económicamente, a pesar de pagar mis diezmos hasta el año 1995, y esa misiva tenía fecha de 1984.
 
No obtuve respuesta (al menos eso creía). En ese intermedio de que la iglesia como había mencionado con la vorágine de querer ser Estaca, un líder ex presidente de Misión, quien me conocía desde mi juventud, y quien me había apartado como élder y un gran CV dentro de la iglesia, me buscaba en mi trabajo para que me prestara al ofrecimiento dado. Le pedí su ayuda, de tener un trabajo dentro de la Iglesia y dejar los domingos libres. Su respuesta me dejó con muchas dudas: ¡No te conviene David trabajar en la iglesia!

No podía entender esa respuesta mencionado a la Iglesia, según los mormones, era verdadera dirigida por Jesucristo.

Recuerdo que entre dientes y como queja le dije: "ya sé como se manejan con esas promesas, yo solicité ayuda y no se me fue dada, cuando le escribí a un líder".
Lo raro que me entendió, y me dijo que él tenía esa carta. Pero no me quiso explicar.

En el año 2004, me seguía dando vueltas esa conversación con el líder, de San Nicolás Hugo Gazzoni. Y como ya estaba dejando de asistir a la iglesia, porque no me daban cargos, y ni discursos, opté por llamarlo a dicho líder, y obtener la gran respuesta que iba a saber: 
Me dió 10 minutos de entrevista, así que fue rápido: le dije ¿porque tenes la carta de hace 20 años que envié a USA? -  su respuesta me dejó atónito: ¡porque dicho élder me la reenvió a mi, para que te ayudara en lo que pudiera aquí en Argentina!!!


Pregunté: ¿Por qué no lo hiciste, sabiendo de mis necesidades? ¡Porque no quise! fue su respuesta lapidaria.

Me retiré ofuscado con dicho sacerdote de Melquisedec, guía de muchos y de elocuentes discursos sobre el amor puro de Cristo, pero cuando lo tuvo que mostrar, se negó.


Y llegó el 2006
Fue la primera visita de varios ex misioneros que me visitaron en mi hogar , en Pergamino: Abajo estamos: Rob Thurston (celeste) Roger Smith (casaca deportiva) Victor López (agachado) y yo. 



Aquí, con la visita de los ex misioneros, comenzaría el camino de descreencia de la doctrina mormona.
 
Fue un año clave porque estaba en el dilema de seguir solo en la iglesia o dejar a la espera del Milenio, con el compromiso al Señor de ser obediente a sus mandamientos, y no así a la iglesia mormona. Y ¿porque lo digo?

Porque éstos misioneros, me comunicaron con mis dos ex presidentes de Misión y con la Autoridad General que me había conseguido la beca:
Fue así que les escribí por email a cada uno de ellos, comentando lo que me ocurría, a nivel familiar (que ya no asistían la iglesia) Que estaba solo en la práctica del mormonismo, y que consejos podía recibir de ellos:

Las respuestas fueron casi calcadas: "Me aconsejaron que fuera a la Iglesia cuando podía hacerlo, que pague un diezmo completo y obtenga la Recomendación del Templo".
 Me dije: ¡Qué!.

 Fueron consejos fuera de la realidad que vivía a nivel familiar y que no podía encauzar mi familia en la iglesia, y que yo había visto a muchas personas que bauticé, y que hoy 2026, siguen las generaciones del resultado de mi misión dentro de las creencias mormonas. 
Que solo me dieran esas pautas para resolver mi problemática, me resultaban simplistas y solo la importancia de una continuidad de ir solo, pero... pagar los diezmos.

Y así fue que comencé mis estudios sobre los temas candentes que están desarrollados en éste mismo blog.

Ya en 2011, escribí al presidente de la Corporación, Élder Hinckley y envié un escrito sobre un estudio de la Poligamia y sus desaciertos doctrinales, y me fueron devueltos, con una carta amorosa del presidente, pero sin comentarios. 

Y fue que decidí borrar mi nombre de la Iglesia Mormona.

Cumpli con el procedimiento de las tres cartas, y a vuelta de correo email, me confirman la Membresía de Lago Salado, que ya no pertenecía a la lista de los mormones.

Pero ergo, unos años más tarde, en Mayo de 2017, vuelve a venir a la Argentina, los ex misioneros de USA, y les comento que ya no era más miembro, porque me habían invitado a la creación de una Estaca en Lujan (Pcia. De Bs. As.)

Abajo foto de 2017: de iz. a Der. Victor Lopez - Roger Smith - -yo - -Rob Thurston.


Fue en ese tiempo(2017) que me entero que todavía estaba como  miembro en los registros de la iglesia- ¡Sorpresa!!! La IGLESIA MORMONA:..me había mentido en el informe que mi nombre estaba fuera de la iglesia.

En 2021, fue definitivo, con intimación legal que envié otra vez las tres cartas, y luego comprobé que ya no "existía como miembro entre los mormones".


El comportamiento de mentiras de la iglesia, y la faceta de máscaras de los líderes y miembros mormones (no todos)



Ahora un desenlace de lo que he escrito y un análisi de cómo veo y vi a los mormones durante mi 55 años como miembro de la iglesia mormona.

1º) La iglesia mormona ¿qué enseña para el progreso personal y espiritual?

Ya sabido que existen manuales con directivas desde la primera presidencia para todos los miembros de todas las edades Son materiales conductistas donde se aseguran que mientras sigan lo que reciben, serán miembros dignos. 

Pero ¿que ocurre en el interior del ser, de ese hijo de Dios que vino a la tierra, a lograr perfeccionar su espíritu, por medio de su cuerpo y alcanzar lo máximo posible de acercamiento espiritual a Dios el Padre?.

Es por eso que dejo al terminar, abajo el enlace de un conocido Psiquiatra Carl. G. Yung, donde explica lo que ocurre a nivel inconsciente con nuestras conductas y que muchas veces  surge como acciones de nuestras debilidades carnales. A esa explicación, los mormones lo explican con una frase:  "somos imperfectos".
 
Es verdad, ¿pero cuando se comienza el cambio del ser?

Y de esa manera llega la justificación. Y no ven su interior, aquello que solo la persona conoce las cosas malas, o llamadas debilidades que contiene y no sale a luz.
 
Actúan, y solo uno sabe que hace mal. Se puede mentir, ser codicioso, lascivo, robar, falsear testimonios en contra de su prójimo. Usar a las personas, aún dentro de la iglesia, mostrar una cara sonriente y estar clavando un cuchillo por la espalda (caso que relaté de una carta 20 años después) 

Esas son las máscaras que la sombra les muestra que deben representar para que el ego mantenga a la persona aprisionada y justificada siempre.
Esto no se enseña en la iglesia. El camino es diezmos, recomendación del templo, y asistir.

Ahora se propaga en Internet, por apologistas de la Iglesia Mormona, discursos o nuevas revelaciones de José Smith, incluso de B. Young, de "profecías que estaban escritas y hoy aparecen para ajustar las psiques de los miembros con una cuota de miedo", para que sigan condicionadas sus mentes a la obediencia ciega a sus líderes mayores.

Pero para que el lector vea, o comprenda, usaré referencias escriturales como apoyo y reafirmar, que el Evangelio es para usarlo en mejora de nuestro interior, y no solo cumplir rituales templarios y ajustes de diezmos para ser constatados "hijos de Dios en camino de la Excelencia".

El Caso del Apóstol Pablo:

.
En 2º Cor: 12-10: 

8 Con respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí.

9 Y me ha dicho: Te basta mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, (Pablo) para que repose sobre mí el poder de Cristo.

10 Por lo cual, por causa de Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.


Aquí, y ésta es la forma de estudiar las escrituras, interiorizarse, comprender el mensaje y aplicarlo a la vida de uno.

"Podemos ver que Pablo, el Apóstol, había hecho introspección, y él sabía que tenía debilidades o una en especial que cada tanto le impedía hacer el ministerio. También sabía que el Señor estaba al tanto"

Ahora hay miembros, y como yo también sé cuál es mi debilidad, pero dentro de la iglesia lo que "no se ve", es simple, se debe continuar con los mandamientos visibles. Pero hay conductas que han afeado la iglesia. Pero la Iglesia primero va a mantener la "impoluta imagen", a costa de las culpas y debilidades de los miembros.

El Apóstol Pablo, conocía su Sombra (Car. Yung) y creía que orando al Señor, Él iba a quitársela..... y no fue así: Y sería para aquellos que realmente quieren cambiar desde su interior, repasar las palabras del Salvador: es cuestión de exponer ante Él, esa debilidad, y buscar expiar en la gracia de la Expiación de Cristo, no volver a cometer, y concientizar el cambio que viene por fe, de que estamos cambiando nuestras debilidad por perfección, como lo explica el Salvador

Los Fariseos, el templo y sus conductas.

Cuando se acercaba Las Pascuas, en donde el pueblo judío todo llegaba a Jerusalem para ofrecer, según la Ley, hasta ese momento, los sacrificios anuales por el pago de los pecados o faltas, el templo, bajo los Saduceos y Fariseos, administraban solemnemente el mercado donde ellos cobraban los impuestos del mercado, donde se efectuaban los cambios de monedas y venta de animales para el sacrificio. 
Era el tiempo de regocijo sacerdotal y con devoción cuidaban los pàsillos del templo. Y fue en esa última Pascua del Señor, que confrontó a los Fariseos, diciendo y tildando, de "sepulcros blanqueados", y que pesar de haber siglos en la religión desde la caída del Salomón que llevaban la "custodia de la ley, administrando como la religión de Jehová", el Señor los confronta como sacerdotes falsos, llenos de muerte (sombra - debilidades - mentiras - robos. rapiña, descuidar al pobre, y hacer negocios espurios en nombre del templo de Jehová)

En la voz del profeta Malaquías, Jehová expone la "debilidades ocultas de los sacerdotes", y busca redimirlos, pero era tan fuerte el ego sacerdotal, que niegan todo.

Otro Apóstol, llamado Pedro, que era un gran maestro, lo invadía la Ira. Era tan fuerte, que muchas veces dudaba en seguirlo, debido a su carácter. Su sombra interior debía ser muy fuerte, su debilidad era su tormento. Su lucha.

¿Se entiende que en las escrituras están las enseñanzas de combatir las debilidades y poder perfeccionarse?


Entonces repasemos:

¿La iglesia mormona, enseña o explica la aplicación de las escrituras a si mismo?

Para mi no. Solo se escucha desde los púlpitos mayores el reclamo de seguir a un profeta (que solo repite discursos superficiales de conductas humanas, y el compromiso de que los miembros deben seguir) Los mensajes obsoletos de que "deben pagar los diezmos" para ser llamados dignos. 

Los Fariseos "conocían la Ley", pero eran los judíos los que la debían cumplir. Ellos eran una casta nominal de privilegios, gracias a la religión obteniendo los beneficios de ser los elegidos de Jehová. Cuando por dentro eran "muerte" según las palabras de Jesucristo.

Y ahora la metáfora de: 

La maldición de la higuera: 

¿Porqué Jesucristo al salir a Betania, al tener hambre se acercó a una higuera y al no hallar fruto, la maldijo?


La Higuera:
Viene ahora la explicación del porqué Jesucristo "maldijo"! dicha planta.
1º) la higuera representa la raza judía. Así como en muchos países tienen flores o plantas que son autóctonas de cada lugar, como en Argentina tenemos como planta representante al Ombú, y como flor El ceibo. Bueno la frondosidad y la capacidad de alimento, era la higuera para los judíos la base del régimen religioso, constante  alimento de la deidad y adoración (con la religión Yahvista) a su pueblo, hacía la importancia de ella.

Pero al llegar Jesucristo y ver esa planta, que estando fuera de estación de ofrecer frutos, avistaba una belleza de verdor con hojas brillantes que hacía apetecible dicha higuera.
Ocurre que la higuera tiene su tiempo de producción, y no lo estaba, pero al irse el tiempo de maduración saben quedar frutos que quedan en estado de pasas, higos secos pendientes de la planta que sirve como alimento al transeúnte y tampoco los tenía. 
Es por eso que la considera Jesucristo una planta inservible, que solo está para mostrase y no dar frutos.

Tal ejemplo sirve para los fariseos. Llenos de pompas, vestidos lujosos de enseñar una religión muerta en sí mismo. De una vida cómoda a la vista de los demás, "con vedor llamativo" como si arrojara vida, cuando es una planta improba.


Para comprender el accionar del Salvador, debemos entender que significó la higuera, y en el contexto que ocurrió. Jesucristo ya se había presentado en el templo. Su tiempo final y entrada triunfal por última vez a Jerusalem, montado en un bellino o asno, que nunca había sido montado.  Dejo el enlace para mayor comprensión del actuar del Salvador y la simbología que usaba ante los del Sanedrín. 

El Asno Judío | Enseñanzas Judías Mesiánicas



Comparación de la Higuera y el mormonismo


De tal manera observo al mormonismo, lleno de imagen, de templos exquisitos y bellos. Cientos de miles de capillas, dando de fondo un imperio inmobiliario en todo el mundo.
Los diezmos (acciones de los miembros) han formado una Corporación mundial, con billones de acciones en empresas, multiplicando las riquezas que permiten crecer en un imperio de tierras y chacras dedicadas a la industria alimenticias. 
La imprenta que manejan es colosal. Rédito redondo. Venta exclusiva a los miembros para mantenerlos con la literatura pre-concebida y atar las mentes de sus seguidores.
Y contar con un imperio de radiodifusión y televisivo, con canales propio, para difundir su interés en sujetar la psique de la membresía y continuar con el frondoso e inútil propósito de ayudar al miembro a reconocer al perfeccionamiento de sus debilidades como lo expresó el Apóstol Pablo.

Dejé a una iglesia, cual propósito se cierne a una buena vida de alta calidad para los llamados Autoridades Generales, con cinturones holgados, viajes pagos y de primera y sustentadas sus vidas y familias, con el dinero de los miembro. Y existe un grupo de miembros serviles que son pagos para mantener la estructura de la misma: sea en enseñanzas pagas de maestros como de empleados dentro de la pirámide de la corporación.
Ya es conocido el grado de corrupción que tiene dentro de su seno o matrix.
Aunque dirán que no sale de los diezmos, pues bien "toda riqueza comenzó, con la exigencia del pago de diezmos".
La diversidad de inversión, no quita la fuente de su origen.




Con casi mis 72 años, solo me dedico a mis nietos y a lo que me apasiona, andar en bicicleta mtb..
Espero que haya tenido claridad, y se comprenda lo escrito.
























 

 ¿Porqué borré mi nombre de la Iglesia Mormona?-- (Enero 2024)


El motivo de relatar mi decisión, puede sonar vaga para muchos, o interesar a algunos, o a unos muy pocos, lo que me ha pasado dentro de la Iglesia Mormona mientras era un miembro. Solo intento que los que abren a éste comentario, puedan leer hasta el final. No encontrarán cosas nuevas o noticias estridentes, pero sí un relato sincero de lo que me pasó.

 Fue estar atado a creencias, que no eran mías, sino impartidas desde el vértice de la Iglesia, haciendo de ello que un miembro fuera o no digno, y fiel según sus preceptos. 

El verticalísmo de enseñanzas es inevitable. Está prohibido ser pensante, escudriñar o poner en juicio sus enunciados. Aún líderes de antaño, se les mandó a cambiar sus opiniones sobre temas, que eran contradictorios a las enseñanzas del Salvador. Lo importante es mantener la bandera de la Corporación,como una iglesia, y decir que es la verdadera, única sobre la tierra.

Voy al tema:

Cuando una persona, un miembro de una iglesia deja de pertenecer a la misma, no es fácil. Durante muchos días, meses y a veces años (como mi caso) uno debe evaluar cada creencias que la mente ha adoptado como verdades. Y en realidad, mientras uno se consulte, y estudie cada principio de creencia, necesita probar si está acorde con las Escrituras.

En el caso de la Iglesia Mormona, y escribo de tal manera ese nombre, por el hecho de síntesis, y además en años anteriores, el "ser Mormón", era bueno, para los líderes y los miembros mismos. No encuentro ahora que sea un lado malo decirlo de esa forma, pero son los cambios que se les antoja a los llamados Autoridades Generales. Lo que "antes era bueno, hoy no lo es".

 Comencé, a dejar de creer las falacias, y separar de lo que es verdad, que uno lo representa con las mismas escrituras de dicha iglesia. Es prueba, y contraprueba.

Por supuesto, que para las autoridades, no es bueno que el miembro piense, corrobore con las escrituras, y compare los dichos. Hasta la misma Historia de la Iglesia, en su relato, nos muestra hoy partes de las creencias que han dejado de ser y cambiado por otras, o suavizado en sus conceptos.

Para mí, que cada creyente siga con su fe o el llamado testimonio. Lo que deberían es respetar que el otro (yo) piense distinto, y no ser llamado "un dejo de ser tentado por satanás". Cuando uno durante años he visto como satanás, a tentado a muchos de los miembros en corrupción dentro de la organización, y para esos "tentados", la vida les ha continuado feliz, bajo las mentiras que cubren sus actos lascivos y corruptos. Hombres haciendo trampas entre ellos, por puestos o cargos laborales. O subir en escalafón ministerial. Es verdad que dichos hombres se regodean en los bancos de cabeceras de capillas o en conferencias semestrales. Se les nota el aire de superados, y hasta diría que demuestran un nivel de superioridad sobre el miembro común (que a su vez, por pagar sus diezmos, y ofrendas, los mantiene en esos cargos pagos)

En éste párrafo pondré, o contaré de mi experiencia, algunos conceptos de cómo actúan los hombres, sacerdotes llamados por Dios. Donde el baluarte es la dignidad, la honestidad, y el amor fraternal. Muy poco he visto de esas facetas dentro de la Iglesia Mormona. Y divido la membresía, en dos partes: aquellos que están dentro del sistema laboral, educativo, y con llamamientos pagos por la iglesia, que van a defender, "sin sustento doctrinal", todo un bagaje de testimonios sobre cualquier tema. Y lo hacen por la parte denaria que les corresponde. 

Y la otra: es el miembro común, que llena o cubre espacios dentro de las capillas, sosteniendo la estructura y formato dominical. Les inculcan, sus líderes, "que el servicio es la mejor muestra de amor de seguir a Cristo". Mientras los escogidos (que cobran) estimulan esas palabras. 

Éstos miembros comunes en toda parte del mundo son los que con sus manos alzadas, sostienen esas Autoridades, haciendo legítimo el poder dentro de la Corporación. Es la manera de institucionalizar el poder dentro de la Iglesia, ante las autoridades federales, de que tiene autonomía. Para eso sirven (en parte las conferencias semestrales en Lago Salado, tiene ese fin)

Si un miembro ha estudiado las escrituras, al menos del Nuevo Testamento, sabrá que Anás, y Caifás (saduceos) eran los que llevaban la administración del templo en el antiguo Jerusalem. Habían transformado el Lugar Santo, y todo el Templo, en un ardid de tejido comercial, de impuestos y ventas de monedas y animales para sacrificios. Sus réditos eran altamente vomitivos. Era la clase más rica de la religión basada en las leyes de Moisés. Y fueron los precursores del hostigamiento, persecución y muerte de Jesús. ¿No es contradictorio, que según las leyes, que a fondo conocían, hayan hecho tal vandalismo?

La iglesia mormona, no está muy lejos de aquellos tiempos. Porque han priorizado (y es de común conocimiento de su multimillonaria riquezas, abusando de los "donativos" de los miembros", para aumentar y sin tener un límite en sus arcas que desbordan) el crecimiento de tesoros terrenales.

Por eso explico, en éste escrito que la Iglesia mormona, primero es una Corporación, y luego una Iglesia. Y sigue así:

Ya es de común conocimiento de que la Iglesia, Primero es una Corporación. Dejo el acta de la Iglesia:

                                

                                           *****************************


ESTADO DE UTAH ss.

CONDADO DE LAGO SALDO

HEBER J. GRANT, 

primero jurado, deposita y dice:

Que él es ahora y durante más de veinte años, el pasado ha sido el Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, debidamente elegido y nombradoy como tal ha sido el Presidente desde el 26 de noviembre de 1923 o alrededor de esa fecha. ahora es, la Corporación legalmente constituida del Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una corporación única; que bajo y de conformidad con la Sección 18-7-5 R.S.U. 1933, por la presente, modifica el Artículo "Cuarto" de dichos Artículos de Incorporación como ahora de registro en las oficinas correspondientes de este y otros estados, dicho artículo en su forma enmendada para que lea como sigue:

ARTICULO CUARTO:

Cuarto: El título de la persona que hace estos artículos de incorporación es "Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días". Él y su sucesor en el cargo serán considerados y se creará un cuerpo político y corporativo único con una sucesión perpetua, teniendo todos los poderes, derechos y autoridad en estos artículos especificados o previstos por la ley. Pero en el caso de la muerte o renuncia del cargo de Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, o en el caso de una vacante en ese cargo por cualquier causa, el Presidente o el Presidente interino del Quórum del Doce Apóstoles de dicha Iglesia, o uno de los miembros de dicho Quórum designado en él por dicho Quórum, serán los únicos responsables de la corporación en virtud de estos artículos, en espera de la instalación de un Presidente sucesor de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Las leyes conforme a las cuales se hacen, y estarán y estarán autorizadas en su capacidad oficial para ejecutar en nombre de la corporación todos los documentos u otros escritos necesarios para el cumplimiento de sus propósitos, negocios y objetos, y para hacer todo lo necesario. en nombre de la corporación que podría hacer el firmante original de los artículos de incorporación; siendo el propósito de estos artículos que no haya fallas en la sucesión en la oficina de dicha corporación.

Firmado] Heber J. Grant

Presidente de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,

Sello]

                                           **********************

Entonces, cuando desde los púlpitos sagrados del Tabernáculo, te dice: La iglesia, es conducida por el Señor...  ¡puede ser, o no! 

Porque primero es una: "Corporación" de La Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Últimos días. ¿Se entiende?  Es una Corporación, conducida por el presidente del momento, y que está sujeta a su voluntad. Y en ningún momento en el "artículo Cuarto", se menciona el nombre de Jesús, o Jesucristo involucrado en dicha reforma. O que Jesucristo es el "apoderado de tomar decisiones, de ejecutar negociaciones o propósitos que incumben a "La Corporación".

Tal hecho, ha llevado a ser una Iglesia, que gestiona los "diezmos mundiales", en lo que mejor les plazca, (de acuerdo al Artículo Cuarto en su reforma) ya sea: inversiones, compras de inmuebles, cientos de miles de hectáreas de tierras alrededor del mundo. Inversiones de agriculturas, alimentos etc. De esa manera se ha transformado en una iglesia multimillonaria, que crece como la hidra.

Ahora ¿me importa? De ninguna manera. Porque serán "ellos", los que deberán explicar: "hacer tesoros en la tierra". Sus inmensas riquezas, contrasta con un pueblo mormón pobre, (al menos en mi Argentina)

¿Cómo me he dado cuenta de las mentiras y falsas enseñanzas? Bueno, algo ya he escrito sobre principios de diezmos, y poligamia en éste blog. Ahora expongo algunas experiencias de vida y cómo se chocan con sus enunciados de Artículos de Fe, o de ese Amor tan detallado que va de la mano con el Sacerdocio. Así fue:

"Cuando me bauticé en el año 1968 (28 de Octubre) tenía 14 años. Entraba a una iglesia, que en mi poca capacidad compresiva, por la edad, sentía que estaba en un camino pleno. Porque sentía la necesidad de "creer", de simpatizar con las enseñanzas del Evangelio. Desde siempre en mi casa, y aún siendo chico, siempre oraba antes de ir a dormir y creía que un Padre Celestial me escuchaba y nos cuidaba. Con mis padres y hermanas, también lo hacíamos y se sabía de las escrituras, como la Biblia, de que éramos hijos de un Dios amoroso, y de la Redención de su Hijo Jesucristo. Por lo tanto, estar en esa iglesia me ayudaría a crecer en el conocimiento, de lo que habían enseñado los misioneros acerca de la "iglesia verdadera restaurada". De la existencia de la verdad plena y de las promesas eternas, tanto como familia e individuales".

El propósito de examinar mi vida como mormón, no es atacar los que siguen dentro de la iglesia, con sus creencias o testimonios. Lo que pretendo es dejar escrito, cómo me afectó las falacias, y mentiras del formato de control de creencias que la iglesia imparte a la membresía por medios de títulos de los discursos de sus autoridades (que muchas veces son incompatibles con las escrituras, tal como he expuesto en algunos temas en éste blog) y las cercanías solo a los profetas, casi de forma devota por los "profetas contemporáneos", como únicos referentes de la verdad.

 Y hoy casi toda la Iglesia Mormona, ha comentado y dejado atrás las contradicciones de la historia misma, de sus propios líderes. Que lo dicho en 200 años atrás, hoy no convergen en la verdad. La iglesia se ha ido mitificando, se ha moldeado a lo social, a la imagen diferente de hace 50 años atrás, para quedar a gusto con los movimientos de la vida y no desencajar con el arrastre de sus propias palabras. A pesar que la doctrina queda pisada, en algunos temas.

Quiero aclarar algo: "Si se tomase la vida de Jesucristo durante su estado terrenal, especial el de misionero, trayendo el Evangelio del Padre, y que mientras enseñaba o curaba enfermos, pareciera que "rompía las leyes de Moisés", o que las cambiaba. Y no fue así. Sino de que estaba cumpliendo cada profecía, y que la ley no era la salvación, sino la Fe, en Él. 

Dejaba la adoración litúrgica, de normativas y reglas, de purificaciones físicas, por aquellas que servían para el desarrollo espiritual y fé en Jesucristo, como el futuro Salvador y Redentor". 

Que cada uno tome de éstas palabras lo que les sirva, o no. Pero es una verdad a gritos que la Iglesia Mormona, ha cambiado. Y no solo eso, me he llevado a cuesta las afecciones emocionales del descrédito de sus enseñanzas.

La Iglesia Mormona controlada por líderes llamados Autoridades Generales, desde su comienzo en 1830, ha tenido un control sobre las enseñanzas impartidas. Y lo reflejan en preparados manuales de instrucción y capacitación. La muestra del amor del Evangelio de Jesucristo, entre los miembros, las autoridades y organizaciones, es un modo de vida. Instruyen que la caridad, el respeto, el orden, la fraternidad, la obediencia eclesiástica por el orden mismo, la honestidad, y el camino ¡es la verdad! Que es la Iglesia del Señor, y que está basada en los principios escriturales, pero a mi me demuestra casi todo lo contrario. Todo los enunciados sirven para la foto, para la imagen fuera de la iglesia, lo que se muestra al mundo, a sus pares.

Y ¿porqué lo expreso de ésta forma? Porque desde hace años (que no fueron pocos) he visto acciones de líderes, y miembros hacer lo contrario, en conductas. Es decir, si hay fe, debería tener buenas obras.

No han crecido con el tiempo o mejorado su camino "a la perfección", que tanto se alienta a cada individuo. Las malas conductas, las estafas dentro de la iglesia, los robos (como en tiempos antiguos los sacerdotes del templo) continúan. Solo que con el pretexto "de que somos imperfectos", la vista se corre hacia otro frente. 

Si la iglesia es el "fin" para mejorar y cada día acercarnos al Salvador, usar el sacerdocio para calzar sus vidas sobre esos principios, es lo que no he visto. Y solo utilizan a la iglesia como "un medio". El resto (los miembros) solo esperan de que sus vidas cambien, sean bendecidas o lleguen a cumplirse algunas promesas. Se ilusionan con promesas extendidas en la eternidad. ¿Quien conoce el futuro? Pero no dejan de hostigar con promesas, y a veces saltan el orden del Señor. ¿porqué lo digo?

Porque sabemos o sé, que mi vida terrenal debe pasar por la muerte, luego vivir el Milenio, estar en la última batalla contra satanás, que será atado, y viene el Gran Juicio a los hijos de Dios. De abrir el Libro de la Vida de cada ser, y el Padre dará su veredicto. Pero, ¿porqué las escrituras de la iglesia Mormona, en Doctrina y Convenios, dice: "que Hyrum, y el padre de José Smith, ya están al diestra del Padre? ¿No es mucha arrogancia, de elevarse sobre la temática dada por el Padre?

Continúo:

Para dar ejemplos, contaré algunas de mis experiencias con la iglesia (especialmente durante el tiempo misional) y el poder sacerdotal. Que a fin de ser justo, debo decir que el sacerdocio, tal como se ha enseñado desde las clases, los llamamientos y en los discursos, es un poder o investidura, bajo ese manto de poder divino, para mejorar al hijo de Dios. ¿Es así o debería serlo?

Dice el relato de las enseñanzas que los reviste de un manto de respeto (el sacerdocio) y amor hacia sus hermanos y hermanas. Que los hace ser cada día mejor. Y así debería ser. Lo genuino de una vida cristiana. Pero a pesar de los avatares de la vida, que no es excusa, el esfuerzo de una superación día a día, llevaría o ayudaría mediante el obedecer los preceptos que se basa el uso del sacerdocio, mejorar individualmente. Que son llaves de poder, que el hombre bajo la dignidad, debería utilizar en bendición de su prójimo.

Pues bien, el estancamiento, el recelo por el otro. Ver que su par va cambiando, que mejora, se esfuerza, y es bendecido, sobresale el encono, y el ego. Ésto hace que como espejos, se actúe en contraposición de las normativas, y entonces viene el mal uso del llamado sacerdocio siendo más habitual de lo que se piensa. 

Al decir que es una "iglesia de Cristo", y llevada adelante por Él mismo, debería fluir como manantial. Regar la tierra, para que dé su fruto con un amor cristiano entre los miembros, y con aquellos que se busca atraer a las congregaciones. Pero la Iglesia, al ser multicultural de convivencias de distintos países, no se ha logrado una visión de que el Evangelio es uno, y los idiomas, las razas han dejado rispidez de tratos y miradas. No es lo mismo ver un mormón norteamericano, que ver un mormón africano, venezolano, haitiano o argentino. Porque solo los une el nombre de la iglesia, y no la bondad fraternal.

Algo como lo menciono, ya había ocurrido entre Pedro y Pablo, cuando el primero de los nombrados, pretendía que los gentiles (nuevos conversos al cristianismo) vivieran ¡como judíos! Es que su percepción, estaba atada a la antigua formas de vivir el verdadero evangelio de adoración, que era la ley mosaica. Y sabemos lo dicho por Pablo. Contundente. 

Y así, con siglos más adelante, se repite entre los mormones esa forma de quién es mejor en el cumplimiento de vivir el evangelio. 

Y voy al primer ejemplo:

Cuando fui llamado a una misión regular, ese llamado venía de lo Alto (según por definición ¡que viene a todos élderes y hermanas, hecha por el Señor mismo!) y que son todos revestidos por la misma autoridad del sacerdocio del Señor... por lo tanto ¡todos iguales!  

Hace que haya un respeto (al menos así debería ser) por la autoridad del uso del sacerdocio y el llamamiento que conlleva cada misionero/a que ocupa un lugar, al que fuere su destino.

Además la obediencia a las normas de convivencia, sabiendo que se está al servicio del Señor en predicar el Evangelio, las llamadas famosas "reglas misionales de compañerismo" que se deben vivir durante el lapso que dura la misión, tendrían que dar un marco de seguridad y armonía, ya que se está al servicio "de la Obra del Señor". Y con excepciones se llevan a cabo.

Son dos años de prácticas sacerdotales, de bajada de líneas de los presidentes de misión, de visitas durante la misión, de conferencias por las Autoridades Generales, en busca de mejorar, y traer la mayor cantidad de conversos a la iglesia. Ésto en teoría, es excelente. Pero al estar viviendo en una misma pensión (lugar que habitábamos, para dormir o comer) entre argentinos, norteamericanos (como era en mi época -1977/1979-) La situación era diferente. Porque no importaba el llamamiento o el sacerdocio, sino que prevalecía el estado racial. La misión, en el transcurrir de los meses, va cambiando, tanto en práctica como en empatía. 

Uno, el misionero con el pasar de los meses va incorporando miradas de la Obra. Con algunos compañeros se congenia, con otros cuesta un poco más. Lo que tenía claro dentro de mi corazón, era que debía servir al Señor, y lograr dignidad ante Él, para ser merecedor de las promesas escritas en las Escrituras.

La misión se vuelve un crisol. Los argentinos éramos misioneros de "segunda", porque no habíamos sido "investidos".  No había templos en Sudamérica entre 1977/1979 y eso nos calificaba como menor, estaba la supremacía norteamericana, por su historia pionera, y que los de Sudamérica, debíamos ser agradecidos al recibir de sus manos el Evangelio. Lo que muchos misioneros no vieron en mi, era el potencial que iba a desarrollar, gracias a mi Padre, la capacidad de ser un siervo del Señor. Me capacité, estudié, y mi desarrollo de enseñar era un privilegio. Estaba en mi país, y conocía la simpleza de hablar a distintas personas. Ver cómo llegar a ellos, ser simpáticos, y descender a su capacidad de comprensión, o mantener el lenguaje según su entendimiento. Pronto era llamado (en el sacerdocio) a ser un líder. 

 Y el colofón, de lo que explico, fue  cuando fui llamado a ser asistente del presidente de misión.

Nunca imaginé que iba a tener ese llamamiento. (Sí, había logrado mucho éxito bautismales. Tanto que hasta el año 2006, dicho por misioneros norteamericanos que visitaron mi hogar, comentaron que mi número de bautismos, que excedió la meta de la misión, no había sido superada y como misionero puedo decir, que tuve éxito) 

Y ese llamamiento consistió en que el presidente, me nombrara como asistente viajante. Hasta ese tiempo, no se separaban los compañerismos. Sin embargo el presidente, me asignó viajar solo por toda la misión, y capacitar las áreas, supervisando los programas y su aplicación. Estaba provisto de un vehículo de la casa de la misión. Tal llamamiento, no fue bien visto por muchos misioneros.

 Surgió esa ola de voraz desprecio. En una ocasión había organizado una mini-conferencia en una zona para dar instrucciones del presidente, más lo que podía aportar desde mi experiencia.

Al llegar al lugar se pudo percibir que había malestar. Cuando íbamos a comenzar, se acercaron varios éderes norteamericanos, y con una actitud arrogante me dijeron:  "¡a usted no lo reconocemos como nuestro líder!". Y pensar que esos misioneros, algunos lideres de distrito o lideres de zona, que como el Manual Blanco indica, eran llamados por el presidente de misión, incumplían esa regla.

Fue bastante incómodo para mi escuchar, esas palabras de sacerdotes de Melquisedec,  el mismo poder que yo poseía, que no "reconocieran" mi llamamiento como su líder.

 ¿No era que teníamos un llamamiento sagrado? ¿No era que se respetaba al líder y al sacerdocio? ¿Dónde estaba el progreso de cada uno, y de ocupar el lugar que según, se enseñaba  venía del Señor? ¿No tenía, yo, un llamamiento del Señor, de ser un asistente? 

Pero los egos de razas, de culturas (a pesar que el famoso Manual Blanco, daba instrucciones de respetar, las culturas de cada país, donde se sirviera, y a sus líderes) no les importaba.

 Pronto regresé a la casa de la misión, y relaté al presidente de lo ocurrido, y que varios misioneros habían rechazado lo que el Señor me había asignado como misionero. Y no podía desarrollar mi llamamiento. Dejé ese lugar y pasé mis dos últimos meses en otra área.

Así era y es la forma de respetar, lo que ellos mismo enseñan dentro de la iglesia, ese amor y guía por otros líderes. Pero si no es del paladar de algunos, "es rechazado".

Tal vez, mientras leen, algunos pensaran que he dejado la iglesia por éstos hechos. ¡No, los fundamentos son doctrinales! y los he asentado en éste blog.

Contar ésto parece superfluo, pero no lo es. ¿No es acaso una iglesia universal, verdadera, donde "todos somos iguales"?

 Podrán coincidir o disentir, pero me alberga mi derecho de libertad de pensamiento de decir lo que siento.

Ahora, ¿porqué me he sentido defraudado?

       



Y ¿porqué muchos años mas tarde esa explicación se ha cambiado? ¿Decía yo la verdadera forma?

 Lo explico: "durante el tiempo misional, en la primera charla enseñábamos: "que José Smith, había traducido el Libro de Mormón por el don y poder de Dios. Y se mostraba una lámina, donde el llamado profeta apoyaba su dedo en los llamados caracteres de las planchas de oro, que contenía dicha historia e interpretaba la traducción". 

Esa parte yo la enseñaba con fe, creyendo que había sido tal como se nos había enseñado. Lo hacía de corazón, creyendo que estaba diciendo la verdad. Mi convicción era tan fuerte, que así lo creía e inducía a comprometer a otros a creer lo mismo que sentía yo. "De que José Smith, era un traductor usado por Dios"

 Pero hoy en el año 2023, hay vídeos, comentarios de Autoridades Generales, diciendo "que José Smith, ponía una piedra dentro de un sombrero, y acercándolo a su rostro, él veía lo que debía traducir"




Hoy, hay un vídeo explicativo por parte del profeta Rusell Nelson, mostrando con un sombrero, y llevando la imagen de un celular, de cómo José Smith, tradujo el Libro de Mormón, por medio de una piedra dentro de un sombrero o galera.

Entonces ¿Cual es la verdadera forma?

Y ¿porqué muchos años mas tarde esa explicación se ha cambiado?

 ¿Decía yo la verdadera forma?

 Me siento engañado. Ahora si uno consulta o pone en dudas, para el resto del mormonismo, uno es apóstata y que no obedece o sigue el llamado del profeta. 

¿Es seguro lo que dice o enseña?

 Porque para mi difiere sustancialmente lo que se nos había escrito en las charlas que se daban en mi tiempo misional. Y con firmeza se no pedía, casi de obligación, de repetir el mensaje escrito en esas charlas, palabras por palabras. Como si fuera el Pentateuco, la ley mosaica, que no debía mancharse, o eludir mencionar lo que estaba escrito, ya que ocasionaba una falsedad.

Muchos temas, fueron cambiando durante los años. La raza negra. 

¿Cuántos profetas de la Restauración, en su testimonios "maldecían una gota de sangre de la raza negra? 

Y así todos la membresía creía, "como una verdad", esos testimonios, y aún ellos testificaban del linaje de Caín.

Pues bien, las palabras que han salido de esos líderes, o escritos en libros, fueron como flechas disparadas... ya no se pueden volver atrás. Pero, sin embargo, todo se puede maquillar para los líderes mormones. Hoy dicen: "Fueron palabras dadas como hombres, con pensamiento de hombres, y no por inspiración del Señor: ¿En qué quedamos? ¿No era que cuando ellos (Autoridades Generales) hablan, "es como si el Señor", lo hiciera?

En éste siglo XXI, es mucho lo que ha cambiado con conceptos, normas y puntos de doctrinas la iglesia Mormona. Es de común conocimiento.

Y un último comentario de "la hermandad mormona":

"Estaba terminando mi misión, cuando fui invitado a la casa del Representante Regional (una autoridad de los Setenta, en aquellos tiempos) y me ofreció, dada mi capacidad, mis logros y llamamientos en la misión, además del potencial (tal vez) en mi... ¡una beca de estudio en BYU!

Estaba feliz. Era soñado el poder estudiar y seguir dentro de la iglesia. Pero... ocurrió algo inesperado.

 Al terminar mi misión, fui a las oficinas de la iglesia, y me presenté ante un recién llegado ex presidente de misión, un tal Ávila, que ya estaba con un trabajo en la iglesia a cargo del departamento de becas. No fue agradable ver su cara cuando le dije porqué iba y le dí mi nombre:

 ¡Ah... usted es el acomodado del Elder Wells..!! me dijo. 

Muy duramente me reprochó mi "beneficio o esta acomodado, por un líder".

Y enseguida pensé: " ¿no es acaso ésta la iglesia de Cristo?"... ¡donde está la hermandad, y si el sacerdocio es igualitario! ¿Cuál era mi error o pecado para que me tratara del esa forma? Yo solo había recibido (sin solicitar nada) una propuesta de estudio en el país del Norte".

"Continuó el encuentro "con mi hermano de la fe", de la siguiente manera:

Al invitarme a su despacho, y continuó con sus dichos, y de los muchos jóvenes que esperan esa oportunidad, y estaban en lista de espera y era reprochado por él, por ser nombrado por dicha autoridad. Pero simplifiqué el tema. Al intentar llenar los formularios becarios, le dije que regresaría al otro día con los datos y asignaturas a futuros de mis estudios. 

¡No regresé nunca más!"

Otra vez la muestra que tanto la iglesia hace hincapié de cómo estamos en el camino de ser uno, de unidad y amor fraternal, que me recordó el rechazo de cuando fui misionero asistente. ¿Iba a ser así mi vida de mormón? Nunca había propuesto o deseado un lugar dentro de la iglesia, sino salir a cumplir "con un mandato del Señor", de ser misionero. Ver y vivir las cosas que tuve que pasar.

Pasó muchas aguas bajo el puente. Se había roto esa creencia de "que todo lo que se dice dentro de la iglesia es verdad".

Como colofón, del formato que la iglesia, por medio de sus líderes, dice de cómo es y se debe vivir como "santos de los últimos días", tengo un desengaño final, la de un líder que como todos dicen ¡seguir al Salvador en conceptos, obras y preceptos, un digno y cumplidor de la palabra del Padre Celestial, con su prójimo!

"Durante un período muy malo económico de mi país, Argentina, y aún siendo un creyente de que la Iglesia era la "Verdad", de que el Evangelio es para ayudar al necesitado, para alimentar primero (tal como hizo Jesús en el comienzo de su ministerios, abastecer) a aquellos que pasan por un tiempo de inseguridad, es que escribí una carta al hermano del USA en el año 1985, que me había prometido una ayuda, para que ver si me podía dar una mano, ésta vez. Recibí una respuesta negativa, por cambios y reglas de la Iglesia, en ayudar a otros miembros. 

Pero como dentro del Universo del Señor, nada se pierde y todo se sabe. Tuve, una charla en la década del 1990, para ser preciso en 1997, con un Representante Regional (que me conocía desde mis 8 años, en la iglesia) y me pedía que fuera a trabajar en el formato de una nueva Estaca en mi ciudad. Yo no podía. Tenía un trabajo que llevaba hacerlo todos los domingos. Le pedí, que me brindara acceso algún trabajo temporal en la iglesia, pero me dijo que ¡no!

 Lo sintetizo: éste ¡gran líder! me dice que él tenía una carta mía, fechada muchos años atrás, y que sabía de mi pedido. Me sorprendió. Pero respetuoso al líder, no dije nada. 

Hasta que en el año 2004, solicité una entrevista con dicha persona (H-G) y lo consulté el porqué de esa posesión de mi carta, a lo que me dijo: "esa Autoridad, me había pedido que te ayudara a salir adelante, pero en Argentina" 

Y le dije ¿porque no lo hiciste? su respuesta, todavía resuena, con un dejo de soberbia, de antipatía, de poco amor por el prójimo y las necesidades básicas de un miembro (que hasta ese entonces había estado fiel en la iglesia) y me dijo: ¡PORQUE NO QUISE!

Otra vez, siervos negligentes. Envidiosos, y sin respetar el manto del sacerdocio (que según la iglesia mormona... todos los hombres dignos y apartados, lo poseen)

¿Qué había hecho yo, para no ser correspondido?

Y así comencé a delinear lo qué es, verdad y lo que se enseña dentro de la iglesia, fuera de ella, y cómo se acompaña con las conductas de cada creyente.

Porque en una de sus escrituras dice: "LA VERDAD, ES EL CONOCIMIENTO DE LAS COSAS, COMO ERAN, COMO SON Y COMO HAN DE SER". Pues bien, muchas "verdades" han variado.

En el año 2011, solicité borrar mi nombre de la Iglesia Mormona. Hice todos los pasos protocolares que requiere los manuales de instrucción. Fue que recibí un correo electrónico confirmando que se había borrado mi nombre. Y otra vez lo insólito. Me habían mentido.

En el año 2017, por visitas de ex misioneros del país del Norte e invitándome a volver a la iglesia, es que les comento "que ya no era más miembro".  Para mi sorpresa, ellos buscaron en una aplicación de la iglesia, y me ¡encontraba como miembro de la iglesia! 

Esa fue una gran mentira dada por la iglesia o el departamento de las oficinas centrales. Me ofusqué y trastornado ante una mentira de la iglesia.

Ya en Junio de 2023, opté con más firmeza que me borraran de los archivos de membresía de la Iglesia Mormona, y solicité respuesta por escrito, correo, sobre y papel membrado de la Corporación. Y lo recibí, casi al mes de iniciar el trámite.

Es parte de cómo salí de dicha iglesia. No se sostiene en tiempo, con sus verdades. Cambian constantemente.

La mochila del mormonismo ha caído de mis espaldas.

Sigo a mi Redentor, y creo y amo a mi Padre Celestial.

Gracias por leer.

David Bardón.



Diezmos y poligamia

  LA IGLESIA MORMONA. La 1º Visión - Las distintas versiones. Tiempos lineales de la historia de José Smith, en la traducción. ¿Quién fue y ...