Iglesia Mormona y mi vida dentro de la misma.

LA IGLESIA MORMONA - MATICES


¿Qué me ocurrió durante 55 años como miembro de la Iglesia mormona?


¿Porqué uso "mormón"

Porque una vez se comentó que lo aplican como "logaritmo", y la búsqueda es más efectiva. Ahora, no importa lo enseñado por sus profetas, ya que el último fallecido( Russell Nelson), había declarado que "no se debía usar esa palabra y que se descarte del vocabulario de la membresía.

Hace meses que me quería sentar a dejar por escrito, mis experiencias dentro de la Iglesia Mormona. Tal vez se encuentre en algunos temas ya desarrollados, experiencias o comentarios.

Esta vez al escribir no será con un tema específico y no tendrá línea de estructura. Sino que a medida que surjan los recuerdos o "matices" que tuve durante tantos años de miembro, los redactaré.

Mis comienzos como miembro de la iglesia mormona, data de mi bautismo el día 28 de Octubre de 1968, en la ciudad de Pergamino, Provincia de Buenos Aires - Argentina. Tenía 14 años.
Queda muy lejos esa fecha en el tiempo ,pero guardo recuerdos de esa época, que dista a ser muy distinta a la que se practica en los últimos días del mormonismo en el siglo 21.
 Al ser tan joven no abarcaba mi mente la profundidad de la doctrina mormona, era solo contemplar lo que se enseñaba y lo que se dictaba en cada clase de escuela dominical, o de sacerdocio. 

En un tiempo rígido dentro de la iglesia y no inmerso en los cambios culturales de la sociedad, era un contraste abismal. Por un lado la era de los hippies, la música del rock, la moda, y lo que conlleva a la década de los 70 hacía que para un joven miembro contrastara con la realidad en que se vivía. Pero uno debía mostrar la "diferencia" de ser mormón, y no de lo común del mundo. Iba creciendo con lo que decía ser: un "mormón": Cabello corto (cuando la juventud comenzaba a usar largo) camisa blanca los domingos con corbata. Practicar el día de reposo. Y como era en ese tiempo las reuniones desdobladas al salir de la reunión sacramental vestido con traje o ambo, me encontraba caminando en la nochecita del domingo en el centro de la ciudad, como una mosca en la leche. Pero... lo aguantaba, ya que se me enseñaba a ser distinto de los demás.
No titubeaba si alguien me preguntaba si era mormón. Mi respuesta era sí. Y de esa forma transcurrí mi tiempo de colegio de nivel secundario.

Ya en los 20 años tuve que cumplir con la ley de servicio militar de mi país. Estaba estudiando la carrera de abogacía, pero fue interrumpido por algunos factores políticos del momento. Durante ese tiempo, mi familia completa, había estado inactivo por lapso de dos años. En ese tiempo llegué a fumar un poco, y al hacerlo me sentía mal, era algo que se me había enseñado a cumplir y no lo estaba haciendo. Destaco que no teníamos capilla, hasta que llegó el tiempo de hacerlo. Fue en los primeros años de los 70 y era alborozo de participar, era un sueño para cada miembro.
 
Después del servicio militar, decidí salir a la misión regular. No tuve Capacitación Misional, nunca había leído el Libro de Mormón de forma completa, pero lo hacía también como un escape de mi hogar, ya que vivíamos en tensión constante por la dureza de mi padre.
Y llegó el tiempo de salir aun servicio que se me había enseñado necesario para mi progreso personal, y adiestramiento en el sacerdocio como líder.

Hasta esta parte del relato fue mi tiempo de crecer dentro de la iglesia como un joven más. Con debilidades, tropiezos y aprendizaje. Llegó el momento de cumplir con una misión regular y tengo un quiebre en mis emociones y en mis creencias. Debía saber qué estaba por hacer y cómo cumplir ya que no tenía ni idea de ser un misionero como anticipé, sin capacitación.
Y llegó el día:


Un 3 de Marzo de 1977, mi destino misional, fue La Misión Buenos Aires Norte.





Foto de la misión. 
Tenía 22 años y 6 meses al salir.










Desde donde vivía, al lugar misional, me separaba tan solo 220 km. Y llegó la primera entrevista con presidente llamado John Arthur Harris. Que a pesar de su nombre era uruguayo.

  
Aquí se puede ver al Pte. Harris y su esposa.
 (con dos misioneras)







En esa primera experiencia con otros lideres que no fueran de mi rama o barrio, me marcó mucho, tanto hasta que tuve la sensación de volver a mi hogar en esa misma noche. Ni había experimentado la crudeza de una entrevista donde debía exponer mis "metas" que quería alcanzar durante mi misión. Y mas o menos que recuerdo fue de la siguiente manera.

El Pte. Harris, luego de su introducción, manifestó en algunas preguntas: ¿Si sabía las charlas palabra por palabra? Lo que significaba saber de memoria la 1ª visión de José Smith, y demás charlas, que estaba contenido en un formato de libro de varias páginas. Mi respuesta fue que no sabía las charlas de esa manera. Fue entonces que me sentenció diciendo que nunca sería un compañero mayor, y que aún menos... nunca tendría el apoyo del Espíritu Santo para enseñar. 
Luego me preguntó: ¿cuál es su meta de bautismo? Ya para ese entonces me estaba molestando tanta rigidez y condicionamiento para ser un misionero. A lo que respondí: ¡"vengo a tratar de enseñar el Evangelio de Jesucristo, y si tengo algún bautismo, estaré satisfecho"!
 No le gustó mi respuesta, y me dijo: "es usted muy duro".

Esa noche me daba vuelta la idea de volverme a mi hogar. Dormí muy mal, me consultaba si estaba bien mi decisión de salir a la misión, pero me dormí y al otro día tuve mi destino. Fue en Escobar con un misionero de USA, que estaba dos meses de volver a su país.

Debo comentar que para ese tiempo del año de 1977, éramos pocos los misioneros argentinos, al igual que la misioneras. Pero a mediado de ese mismo años comenzaron a llegar más argentinos/as. Ya era más cómodo relacionarnos.

Pero haré un corto resumen de mis dos años, con algunos matices. 
Me daba vuelta la entrevista con Harris. Así que debía hacer algo, recurrir al Señor en pronta ayuda. Mientras lo recuerdo, ahora con casi 72 años de mi vida, no deja de ser algo especial durante mi juventud, no el hecho de ser misionero, sino la capacidad que obtuve de relacionarme y contactar al Señor Jesucristo.

Lo que hice, fue con sincera fe de creer en lo que estaba haciendo de que enseñaba en cuanto a la Restauración de la iglesia de Cristo.
Todo aquello que correspondía a la enseñanza básica de los principios del Evangelio. 

Pero no sabía las charlas como se me pedía. Y una noche, mientras el resto de los misioneros dormían, salí al patio y tuve una sincera oración con Mi Padre, por intermedio de Jesucristo. Y realicé un pacto o convenio verbal: "propuse ser obediente a las reglas de la misión, a sus mandamientos, de trabajar arduo, si me bendecía con la capacidad de ser un maestro en la enseñanzas de las charlas y en las escrituras que estudiaría".

Pronto notaría la respuesta. Comenzaba a dar las charlas con explicación, adaptadas a la persona que estaba frente a mí. Me daba cuenta que repetir palabra por palabra, hacía esforzar mi mente en la memorización y eran automatizadas. Así fue el comienzo de recibir que muchas personas comprendían y asimilaban mejor el mensaje que con fe ofrecía.

A los dos meses tuve el primer traslado, y estaba práctico en mi forma de enseñar. Debo comentar, que en Escobar había tenido mis 5 primeros bautismos. Por supuesto que éramos dos. Pero mencionaré mi parte, ya que mi desafío estaba latente con la primera entrevista con J. Harris. 
Fue así que en ese segundo lugar (González Catan. Pcia. de Bs. As.) estuve 9 meses y logré 33 bautismos. El Señor me bendecía con el talento de enseñar. Era una cualidad mía que estaba descubriendo. 

Pero había pasado dos meses de estar en ese nuevo lugar, cuando se apersonó J. Harris con sus asistente, y me llamó a parte. Era una mañana muy fría, y la pensión que estábamos era deplorable. Sin baño de ducha caliente, sin una buena cocina donde comer, o lugar para estudiar. Éste es uno de los "matices". ¿Porqué la iglesia mormona, que tanto dinero tiene, no daba las mínimas condiciones para sus misioneros? Y así en muchos lugares supe que las condiciones eran paupérrimas, pero se nos "alentaba, diciendo que por sacrificios, tendríamos bendiciones" Hoy sé que Jehová, el Señor mismo dijo: misericordia quiero, no sacrificios.

En esa charla el sacerdote Harris me dijo: "bueno élder Bardón, su compañero tendrá un traslado y usted va a recibir un "nuevo misionero argentino", o sea... ¡será compañero mayor! Continuó diciendo: "Sé que no ha pasado las charlas, pero no diga nada, usted será compañero mayor". Quería reírme, pero me causaba mas dolor el hecho de la separación con mi compañero. 

Había pasado 4 meses de aquella tétrica entrevista donde había tenido sentencias de calamidad durante mi misión por el líder que debía haberme estimulado, contenido y no confrontar como lo había hecho. Ahora pasaba de largo algunos matices de la misión. Obviaba una regla. Lo bueno era para mi, que estaba bien con el Señor, y a medida que veía mis progresos, más me dedicaba a serle fiel a nuestro trato. Estaba feliz.

Trataré de sinterizar el relato pero debo exponer las conductas humanas que observé en la misión en especial el trato entre hombres sacerdotes, con un mismo grado de sacerdocio, con el testimonio sobre la obra, y el amor que se expresaba hacia Nuestro Padre Celestial.
Y de ésta forma definir como consecuencia lo que he observado sobre los mormones y los líderes. Siempre la iglesia fue y es conductivo, sin margen de que otro piense o elabore por si mismo una interpretación escritural, sin haber pasado por el visor de los manuales o interpretación del apostolado. La Corporación de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. es férrea en el control de la psique de sus miembros. Hay conductas encubiertas por parte de los lideres, que hoy al tener Internet, ya no le queda opción de quedar al descubierto.

Más adelante elaboraré esa premisa. 

Aquí en ésta foto, saludando al Élder Haight. En eso tiempos, tenía una creencia fuerte sobre la Iglesia mormona.



Antes de llegar al tiempo de la Casa de la Misión, mi recorrido de áreas fuel a siguiente:
3º) lugar fue en la ciudad de Mercedes (Pcia, Bs As)
4º) En Ramos Mejía. 
5º) Casa de la Misión - San Isidro
6º) Loma Hermosa (zona de Hurlingham)

Presidente Joseph L. Bishop. 

Tuve un segundo presidente de misión Joseph L. Bishop. Y fue en mis últimos meses de misión. Ya había quedado atrás esa sornas de promesas del sacerdote Harris, y las falacias sobre mi destino misional de que sería un poco más que un caminante sin nada que dar.

 Pero los días le mostraron que se había equivocado y mucho. Porque se arriesgan a conducir grupos de personas, sin tener en cuenta que eso somos "personas con sentimientos, emociones e irregularidades como ser humano" 

En cambio miran al misionero/a como una parte de una gran maquinaria de elaboración cuantitativa.
 
Y viene la presión sobre la psique, atornillando malos presagios: 
"como que no es fiel" - 
"no es obediente a las reglas de la misión" -
"no es digno por falta de compromiso con el Señor" - 
"Que no trabaja lo suficiente, y por lo tanto se les niega las bendiciones" (bautismos)

Solo contemplan lo exterior, y esa es una característica de la iglesia mormona. Califican a los miembros por lo que proyectan: Su vestimenta, su cumplimiento de mandamientos, como diezmos, palabra de sabiduría, y día de reposo. Y si cumplen tales roles, se los consideran activos y logran interinar dentro de la iglesia, con llamamientos, que en algunos casos pasan a formar un statu quo, para un CV y escalar posiciones denaria dentro de los escalafones de la Corporación.

Vuelvo al segundo presidente Joseph l. Bishop. Después y contra todos pronósticos, llevaba delante lo que pienso para mis adentros "una buena misión". Fui entrenador de varios misioneros nuevos, alcanzando los logros de liderismo. Pero llegó la frutilla del postre: "fui llamado como asistente al presidente Bishop". Consistía, y fui el primero en tenerlo, como asistente viajante. 
El presidente me encomendaba supervisar la misión, y atender dónde hacía falta trabajar con misioneros y capacitarlos. Tenía un auto de la misión para mi movilidad, y hacía escapadas a áreas por tres o cuatro días. Fue uno de los choque con mi compañero de USA, que no toleraba que hiciera ese trabajo solo. Y surgió celos infundados. 

Y comenzaba a ver el trato que recibía los misioneros argentinos, que casi ninguno estaba como líder, por la casta de misioneros de USA. Se terminaba el amor de Cristo y la Bondad Fraternal de la sección 3. Y surgían los niveles inconscientes de cada uno, todo aquello que estaba escondido detrás de sus máscaras.

Mas abajo dejo un enlace del Psiquiatra Carl G. Yung,donde explica y trata La Sombra, que cada ser tiene al nivel inconsciente, y que se muestra en ráfagas de conducta sin poder controlarlo. Me incluyo en ese estado, ya que en el mundo dual que vivimos todos lo tenemos desde el Inconsciente colectivo, y transgeneracional. 

Cada llamamiento dentro de la misión lo hace el presidente
Compañero Mayor - 
Líder de Distrito -  
Líder de Zona y Asistente, y todo bajo las reglas del afamado Manuel o Biblia Blanca que cada misionero/a llevaba consigo-

Fue en una de esas mini-conferencias que estaba destinada a enseñar y al reunir un área, antes de comenzar, un par de élderes de USA, me confrontaron diciendo: "no lo reconocemos a usted como nuestro líder". No fue poca mi sorpresa. Me quedé observando, para ver si era un chiste... pero no. Le pedí explicaciones y ésta fue la respuesta: " que era un líder cómodo, que hacía la Obra en auto, y no estaba con la tropa o soldados, como lo había hecho George Washington al esta entre el barro y el frío en su campamento". 
 
Es aquí donde dejo plasmada la verdad de lo que el santo grial del sacerdocio de los mormones. Donde dicen que deben obedecer a sus lideres y ajustarse a las nomas del liderato. Estos misioneros de USA, no solo obedecían sino que rechazaban a su líder. Un líder que no se auto elegía, sino que era llamado por el Presidente de la Misión, y se enseñaba que recibía inspiración del Señor. Todo eso era pasado por alto y rechazaban a los que no simpatizaban con ellos. Por lo tanto comprendí, que esas sales existirían siempre. Que todo está amoldado a la supremacía anglosajona.

Según éstos misioneros de USA me comparaban con uno de sus próceres y calificaban los atributos del "gran líder", y aquí encuentro lo que se llama "Disociación o Disonancia Cognitiva"- Es cuando solo se aprecia lo que interesa al observador ver y calificar, y olvida que tal líder usó la esclavitud (que algunos consideraban que estaba bien la explotación humana) para los beneficios de obtener riquezas. ¡Un gran líder!

Continúo con el hecho: la única decisión que tomé, fue salirme de la capilla, regresar a la Casa de la Misión, y faltando dos meses para terminar, le pedí un traslado al campo misional, y dejar de ser asistente. Ya había visto bastante de las máscaras de misioneros y que realmente no entendían el Evangelios de Jesucristo. 

Como colofón de mi misión cuento lo siguiente: "que contra viento y marea, había recibido de mi Padre el cumplimento de su promesa. Logré enseñar y bautizar a muchos, tanto que superé la meta de la Misión. Y no solo eso, muchos otros se bautizaron cuando compartía mi tiempo en áreas donde faltaban levantar los ánimos y tener la decisión de enseñar y bautizar. Los llamamientos misionales los tuve a todos. 

Y a la postre una Autoridad General del Quórum de los 70, me ofreció una beca la ir a USA en la Universidad de BYU. Pero por circunstancias de apego, no lo tomé.


¿Porqué y cómo dejé la Iglesia Mormona?

Cuento lo de la misión regular, porque fue en esos dos años que comenzaba interesarme el estudio de las escrituras y la relación con la doctrina de los mormones.

Hasta ese entonces había evadido preguntas de los investigadores, sobre el tema de la poligamia y de las esposas de José Smith. Desconocía sobre el tema, y como había comentado solo en mi juventud era un miembro más sin profundizar, y menos recibir información sobre temas, que en aquellos tiempos eran tabúes.
 
Si no hubiera salido a ser misionero regular, tal vez mi vida se hubiese ido diluyendo de a poco, sin deseos de comprender o comprometerme con la iglesia. Sí, me hubiese gustado terminar mi carrera universitaria, pero la ley de servicio militar obligatorio, me cortó un poco las alas. En la iglesia no ponen los deseos personales primero, sino las asignaciones a la juventud de cómo deben seguir para no ser tentados y alejarse de la iglesia. Era un dominio total. Como siempre lo fue y lo sigue siendo. Máxime en un país poco desarrollado donde las oportunidades son escasas.


Me casé. Mi esposa me siguió durante dos años dentro de la iglesia. Me esforzaba para que "fuéramos esa familia camino a la eternidad", y junto a tres hijos llegó una etapa de dilemas. Por un lado lo que creía y mi familia que no se conjugaba a ser "mormones".

Había quedado mi madre como referente en la Iglesia, y estuve activo de manera fiel, si se puede llamarlo así, al punto de recibir las investiduras en 1989. Y hasta el año 1995, asistí de forma regular con etapas que venía mi esposa e hijos, al Templo.



       Una  Una foto con mi madre en el Templo de Bs. As.


Ya entrando en el tema, un camino lento escabroso, lleno de dudas sobre la doctrina mormona y el accionar de los hombres sacerdotes de la iglesia, hacía que me retraiga, sin exponer mis problemas doctrinarios. 
Y daré pocos ejemplos, para no aburrir y extenderme mucho:

1º Caso:

En 1995/1997 entre esas fechas en la ciudad de Pergamino, la iglesia mormona, quería progresar. Pasar de Distrito a una Estaca. 
En una ocasión, recibí en mi hogar a tres sacerdotes prominentes de la ciudad, dándome una alternativa, ya que estaba en el listado de la membresía, como inactivo, una posibilidad de pasar a ser "activo". Ya que mi trabajo incluía trabajar todos los domingos, me dijeron: "David, como sabrás que queremos ser una Estaca, y necesitamos completar la lista de élderes, y vos trabajas el día de reposo, te proponemos lo siguiente: ¡que asista a una reunión de sacerdocio, cada tres meses, y de esa manera será un élder activo!
 
La verdad me sorprendió, porque era una tergiversación de un mandamiento (según las escrituras modernas) Era sin más proponerme a instancia de completar de forma fraudulenta una lista de miembros que con 40 minutos de asistencia, cada tres meses, para la iglesia estaría mas que bien.

2º Caso:

Éste fue el que más me impactó. Se inició con una carta que envié a la Autoridad General que me quiso ayudar en mi misión para solicitar en lo posible su ayuda, ya que estaba pasando momentos malos económicamente, a pesar de pagar mis diezmos hasta el año 1995, y esa misiva tenía fecha de 1984.
 
No obtuve respuesta (al menos eso creía). En ese intermedio de que la iglesia como había mencionado con la vorágine de querer ser Estaca, un líder ex presidente de Misión, quien me conocía desde mi juventud, y quien me había apartado como élder y un gran CV dentro de la iglesia, me buscaba en mi trabajo para que me prestara al ofrecimiento dado. Le pedí su ayuda, de tener un trabajo dentro de la Iglesia y dejar los domingos libres. Su respuesta me dejó con muchas dudas: ¡No te conviene David trabajar en la iglesia!

No podía entender esa respuesta mencionado a la Iglesia, según los mormones, era verdadera dirigida por Jesucristo.

Recuerdo que entre dientes y como queja le dije: "ya sé como se manejan con esas promesas, yo solicité ayuda y no se me fue dada, cuando le escribí a un líder".
Lo raro que me entendió, y me dijo que él tenía esa carta. Pero no me quiso explicar.

En el año 2004, me seguía dando vueltas esa conversación con el líder, de San Nicolás Hugo Gazzoni. Y como ya estaba dejando de asistir a la iglesia, porque no me daban cargos, y ni discursos, opté por llamarlo a dicho líder, y obtener la gran respuesta que iba a saber: 
Me dió 10 minutos de entrevista, así que fue rápido: le dije ¿porque tenes la carta de hace 20 años que envié a USA? -  su respuesta me dejó atónito: ¡porque dicho élder me la reenvió a mi, para que te ayudara en lo que pudiera aquí en Argentina!!!


Pregunté: ¿Por qué no lo hiciste, sabiendo de mis necesidades? ¡Porque no quise! fue su respuesta lapidaria.

Me retiré ofuscado con dicho sacerdote de Melquisedec, guía de muchos y de elocuentes discursos sobre el amor puro de Cristo, pero cuando lo tuvo que mostrar, se negó.


Y llegó el 2006
Fue la primera visita de varios ex misioneros que me visitaron en mi hogar , en Pergamino: Abajo estamos: Rob Thurston (celeste) Roger Smith (casaca deportiva) Victor López (agachado) y yo. 



Aquí, con la visita de los ex misioneros, comenzaría el camino de descreencia de la doctrina mormona.
 
Fue un año clave porque estaba en el dilema de seguir solo en la iglesia o dejar a la espera del Milenio, con el compromiso al Señor de ser obediente a sus mandamientos, y no así a la iglesia mormona. Y ¿porque lo digo?

Porque éstos misioneros, me comunicaron con mis dos ex presidentes de Misión y con la Autoridad General que me había conseguido la beca:
Fue así que les escribí por email a cada uno de ellos, comentando lo que me ocurría, a nivel familiar (que ya no asistían la iglesia) Que estaba solo en la práctica del mormonismo, y que consejos podía recibir de ellos:

Las respuestas fueron casi calcadas: "Me aconsejaron que fuera a la Iglesia cuando podía hacerlo, que pague un diezmo completo y obtenga la Recomendación del Templo".
 Me dije: ¡Qué!.

 Fueron consejos fuera de la realidad que vivía a nivel familiar y que no podía encauzar mi familia en la iglesia, y que yo había visto a muchas personas que bauticé, y que hoy 2026, siguen las generaciones del resultado de mi misión dentro de las creencias mormonas. 
Que solo me dieran esas pautas para resolver mi problemática, me resultaban simplistas y solo la importancia de una continuidad de ir solo, pero... pagar los diezmos.

Y así fue que comencé mis estudios sobre los temas candentes que están desarrollados en éste mismo blog.

Ya en 2011, escribí al presidente de la Corporación, Élder Hinckley y envié un escrito sobre un estudio de la Poligamia y sus desaciertos doctrinales, y me fueron devueltos, con una carta amorosa del presidente, pero sin comentarios. 

Y fue que decidí borrar mi nombre de la Iglesia Mormona.

Cumpli con el procedimiento de las tres cartas, y a vuelta de correo email, me confirman la Membresía de Lago Salado, que ya no pertenecía a la lista de los mormones.

Pero ergo, unos años más tarde, en Mayo de 2017, vuelve a venir a la Argentina, los ex misioneros de USA, y les comento que ya no era más miembro, porque me habían invitado a la creación de una Estaca en Lujan (Pcia. De Bs. As.)

Abajo foto de 2017: de iz. a Der. Victor Lopez - Roger Smith - -yo - -Rob Thurston.


Fue en ese tiempo(2017) que me entero que todavía estaba como  miembro en los registros de la iglesia- ¡Sorpresa!!! La IGLESIA MORMONA:..me había mentido en el informe que mi nombre estaba fuera de la iglesia.

En 2021, fue definitivo, con intimación legal que envié otra vez las tres cartas, y luego comprobé que ya no "existía como miembro entre los mormones".


El comportamiento de mentiras de la iglesia, y la faceta de máscaras de los líderes y miembros mormones (no todos)



Ahora un desenlace de lo que he escrito y un análisi de cómo veo y vi a los mormones durante mi 55 años como miembro de la iglesia mormona.

1º) La iglesia mormona ¿qué enseña para el progreso personal y espiritual?

Ya sabido que existen manuales con directivas desde la primera presidencia para todos los miembros de todas las edades Son materiales conductistas donde se aseguran que mientras sigan lo que reciben, serán miembros dignos. 

Pero ¿que ocurre en el interior del ser, de ese hijo de Dios que vino a la tierra, a lograr perfeccionar su espíritu, por medio de su cuerpo y alcanzar lo máximo posible de acercamiento espiritual a Dios el Padre?.

Es por eso que dejo al terminar, abajo el enlace de un conocido Psiquiatra Carl. G. Yung, donde explica lo que ocurre a nivel inconsciente con nuestras conductas y que muchas veces  surge como acciones de nuestras debilidades carnales. A esa explicación, los mormones lo explican con una frase:  "somos imperfectos".
 
Es verdad, ¿pero cuando se comienza el cambio del ser?

Y de esa manera llega la justificación. Y no ven su interior, aquello que solo la persona conoce las cosas malas, o llamadas debilidades que contiene y no sale a luz.
 
Actúan, y solo uno sabe que hace mal. Se puede mentir, ser codicioso, lascivo, robar, falsear testimonios en contra de su prójimo. Usar a las personas, aún dentro de la iglesia, mostrar una cara sonriente y estar clavando un cuchillo por la espalda (caso que relaté de una carta 20 años después) 

Esas son las máscaras que la sombra les muestra que deben representar para que el ego mantenga a la persona aprisionada y justificada siempre.
Esto no se enseña en la iglesia. El camino es diezmos, recomendación del templo, y asistir.

Ahora se propaga en Internet, por apologistas de la Iglesia Mormona, discursos o nuevas revelaciones de José Smith, incluso de B. Young, de "profecías que estaban escritas y hoy aparecen para ajustar las psiques de los miembros con una cuota de miedo", para que sigan condicionadas sus mentes a la obediencia ciega a sus líderes mayores.

Pero para que el lector vea, o comprenda, usaré referencias escriturales como apoyo y reafirmar, que el Evangelio es para usarlo en mejora de nuestro interior, y no solo cumplir rituales templarios y ajustes de diezmos para ser constatados "hijos de Dios en camino de la Excelencia".

El Caso del Apóstol Pablo:

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En 2º Cor: 12-10: 

8 Con respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí.

9 Y me ha dicho: Te basta mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, (Pablo) para que repose sobre mí el poder de Cristo.

10 Por lo cual, por causa de Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.


Aquí, y ésta es la forma de estudiar las escrituras, interiorizarse, comprender el mensaje y aplicarlo a la vida de uno.

"Podemos ver que Pablo, el Apóstol, había hecho introspección, y él sabía que tenía debilidades o una en especial que cada tanto le impedía hacer el ministerio. También sabía que el Señor estaba al tanto"

Ahora hay miembros, y como yo también sé cuál es mi debilidad, pero dentro de la iglesia lo que "no se ve", es simple, se debe continuar con los mandamientos visibles. Pero hay conductas que han afeado la iglesia. Pero la Iglesia primero va a mantener la "impoluta imagen", a costa de las culpas y debilidades de los miembros.

El Apóstol Pablo, conocía su Sombra (Car. Yung) y creía que orando al Señor, Él iba a quitársela..... y no fue así: Y sería para aquellos que realmente quieren cambiar desde su interior, repasar las palabras del Salvador: es cuestión de exponer ante Él, esa debilidad, y buscar expiar en la gracia de la Expiación de Cristo, no volver a cometer, y concientizar el cambio que viene por fe, de que estamos cambiando nuestras debilidad por perfección, como lo explica el Salvador

Los Fariseos, el templo y sus conductas.

Cuando se acercaba Las Pascuas, en donde el pueblo judío todo llegaba a Jerusalem para ofrecer, según la Ley, hasta ese momento, los sacrificios anuales por el pago de los pecados o faltas, el templo, bajo los Saduceos y Fariseos, administraban solemnemente el mercado donde ellos cobraban los impuestos del mercado, donde se efectuaban los cambios de monedas y venta de animales para el sacrificio. 
Era el tiempo de regocijo sacerdotal y con devoción cuidaban los pàsillos del templo. Y fue en esa última Pascua del Señor, que confrontó a los Fariseos, diciendo y tildando, de "sepulcros blanqueados", y que pesar de haber siglos en la religión desde la caída del Salomón que llevaban la "custodia de la ley, administrando como la religión de Jehová", el Señor los confronta como sacerdotes falsos, llenos de muerte (sombra - debilidades - mentiras - robos. rapiña, descuidar al pobre, y hacer negocios espurios en nombre del templo de Jehová)

En la voz del profeta Malaquías, Jehová expone la "debilidades ocultas de los sacerdotes", y busca redimirlos, pero era tan fuerte el ego sacerdotal, que niegan todo.

Otro Apóstol, llamado Pedro, que era un gran maestro, lo invadía la Ira. Era tan fuerte, que muchas veces dudaba en seguirlo, debido a su carácter. Su sombra interior debía ser muy fuerte, su debilidad era su tormento. Su lucha.

¿Se entiende que en las escrituras están las enseñanzas de combatir las debilidades y poder perfeccionarse?


Entonces repasemos:

¿La iglesia mormona, enseña o explica la aplicación de las escrituras a si mismo?

Para mi no. Solo se escucha desde los púlpitos mayores el reclamo de seguir a un profeta (que solo repite discursos superficiales de conductas humanas, y el compromiso de que los miembros deben seguir) Los mensajes obsoletos de que "deben pagar los diezmos" para ser llamados dignos. 

Los Fariseos "conocían la Ley", pero eran los judíos los que la debían cumplir. Ellos eran una casta nominal de privilegios, gracias a la religión obteniendo los beneficios de ser los elegidos de Jehová. Cuando por dentro eran "muerte" según las palabras de Jesucristo.

Y ahora la metáfora de: 

La maldición de la higuera: 

¿Porqué Jesucristo al salir a Betania, al tener hambre se acercó a una higuera y al no hallar fruto, la maldijo?


La Higuera:
Viene ahora la explicación del porqué Jesucristo "maldijo"! dicha planta.
1º) la higuera representa la raza judía. Así como en muchos países tienen flores o plantas que son autóctonas de cada lugar, como en Argentina tenemos como planta representante al Ombú, y como flor El ceibo. Bueno la frondosidad y la capacidad de alimento, era la higuera para los judíos la base del régimen religioso, constante  alimento de la deidad y adoración (con la religión Yahvista) a su pueblo, hacía la importancia de ella.

Pero al llegar Jesucristo y ver esa planta, que estando fuera de estación de ofrecer frutos, avistaba una belleza de verdor con hojas brillantes que hacía apetecible dicha higuera.
Ocurre que la higuera tiene su tiempo de producción, y no lo estaba, pero al irse el tiempo de maduración saben quedar frutos que quedan en estado de pasas, higos secos pendientes de la planta que sirve como alimento al transeúnte y tampoco los tenía. 
Es por eso que la considera Jesucristo una planta inservible, que solo está para mostrase y no dar frutos.

Tal ejemplo sirve para los fariseos. Llenos de pompas, vestidos lujosos de enseñar una religión muerta en sí mismo. De una vida cómoda a la vista de los demás, "con vedor llamativo" como si arrojara vida, cuando es una planta improba.


Para comprender el accionar del Salvador, debemos entender que significó la higuera, y en el contexto que ocurrió. Jesucristo ya se había presentado en el templo. Su tiempo final y entrada triunfal por última vez a Jerusalem, montado en un bellino o asno, que nunca había sido montado.  Dejo el enlace para mayor comprensión del actuar del Salvador y la simbología que usaba ante los del Sanedrín. 

El Asno Judío | Enseñanzas Judías Mesiánicas



Comparación de la Higuera y el mormonismo


De tal manera observo al mormonismo, lleno de imagen, de templos exquisitos y bellos. Cientos de miles de capillas, dando de fondo un imperio inmobiliario en todo el mundo.
Los diezmos (acciones de los miembros) han formado una Corporación mundial, con billones de acciones en empresas, multiplicando las riquezas que permiten crecer en un imperio de tierras y chacras dedicadas a la industria alimenticias. 
La imprenta que manejan es colosal. Rédito redondo. Venta exclusiva a los miembros para mantenerlos con la literatura pre-concebida y atar las mentes de sus seguidores.
Y contar con un imperio de radiodifusión y televisivo, con canales propio, para difundir su interés en sujetar la psique de la membresía y continuar con el frondoso e inútil propósito de ayudar al miembro a reconocer al perfeccionamiento de sus debilidades como lo expresó el Apóstol Pablo.

Dejé a una iglesia, cual propósito se cierne a una buena vida de alta calidad para los llamados Autoridades Generales, con cinturones holgados, viajes pagos y de primera y sustentadas sus vidas y familias, con el dinero de los miembro. Y existe un grupo de miembros serviles que son pagos para mantener la estructura de la misma: sea en enseñanzas pagas de maestros como de empleados dentro de la pirámide de la corporación.
Ya es conocido el grado de corrupción que tiene dentro de su seno o matrix.
Aunque dirán que no sale de los diezmos, pues bien "toda riqueza comenzó, con la exigencia del pago de diezmos".
La diversidad de inversión, no quita la fuente de su origen.




Con casi mis 72 años, solo me dedico a mis nietos y a lo que me apasiona, andar en bicicleta mtb..
Espero que haya tenido claridad, y se comprenda lo escrito.
























 

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