Jesús y su Pascuas.
Visto el sufrimiento desde la medicina.
¿Que pasó en su cuerpo antes de morir?
Hoy, en la fecha de Abril de 2026, el mundo entero, cada persona creyente o no, recuerda la fecha como Semana Santa o Las Pascuas.
Es un recordatorio que algunos se apegan a la festividad mundana, en recibir regalos, juntarse a comer o salir a pasear, ya que son días feriados, que en general no se conoce el motivo o lo que realmente ocurrió hace casi 2000 años atrás que comenzó en un jardín, el llamado dentro del Monte de los Olivos, Getsemaní.
Voy a extraer, y luego la comprensión del estado que estaba Jesús en ese momento, parte del Libro Jesús, El Cristo, algunas manifestaciones del autor que conjugaba con las escrituras del relato.
Porque en mi apreciación, ese fue "el día de Jesús", más importante que debía terminar, y era su instancia cumbre del la Obra del Padre.
Y dice:
Se vio impelido a negarse aun el compañerismo de estos tres que había escogido, y les indicó: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” Esta súplica, según S. Marcos, fue la siguiente: “Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.”d
Velad y orad, para que no entréis en tentación”; y agregó con ternura: “El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”
Por tercera vez se apartó a su vigilia solitaria y lucha individual, y se le oyó implorar al Padre con las mismas palabras de anhelante súplica. S. Lucas nos dice que “se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle”; pero ni aun la presencia de este visitante sobrenatural pudo desvanecer la terrible angustia de su alma. “Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”e
Como no puedo ponerme en ese lugar de angustia y dolor, lleno de tristeza del Señor, exploro, busco comprender su estado. Nunca las escrituras mostraba a un Jesús, triste dubitativo, y menos pedir al Padre, dejar pasar una parte de la Obra, alejarse, tanto que manifiesta "la carne es débil".
El momento que Jesús debía pasar, y que Él sabía lo tortuoso y doloroso que iba a ser, llevar a cabo esa "oración", donde Él se hacía responsable de tomar el peso de los pecados, desde la Creación de toda la humanidad, no cabe duda que era real ese pedido: "Padre si es posible, pase de mi la copa".
Si cada uno que está leyendo y ha pasado por un momento de dolor o angustia sabrá lo que es cargar con esa pesada culpa y sufrir de forma espiritual el deseo de estar fuera de ese dolor.
Jesús, sabía que tenía que pasar por el pago de todos los pecados o errores de la humanidad. Tanto era el dolor y el peso que dijo: "Padre, pase de mí ésta copa".
Era dolor agonizante al punto de un quiebre: "la muerte".
Y trataré de explicarlo desde el conocimiento biológico. Él ya había dicho "la carne es débil".
Lo que se describe en el huerto no es solo un estado mental, sino un fenómeno físico. Al punto de lo que sabía lo que iba a acontecer, Jesús pide al Padre: "pase de mi ésta copa" era la prueba mayor, aún más que la propia muerte, ya que Él tenía el poder de volver a tomarla, pero el Getsemaní, era lo mas duro que iba a pasar. Sin embargo dijo "que se haga tu Voluntad Padre".
Y comenzó lo que se conoce como: Hematidrosis, que es una condición clínica real, aunque muy poco común, en la que un ser humano suda sangre. Ocurre bajo condiciones de estrés psicológico extremo o terror profundo.
Ante una ansiedad insoportable, el sistema nervioso simpático se activa al máximo. Esto provoca una constricción violenta de los vasos capilares que rodea las glándulas sudoríparas. Cuando llega a un punto crítico los vasos capilares se dilatan súbitamente hasta romperse. La sangre se filtra entonces hacia los conductos del sudor. Y es expulsada a través de los poros de la piel, apareciendo como gotas o coágulos, tal como Lucas (siendo médico) lo describe "grandes gotas de sangre que caían a la tierra".
Según Yung, lo que experimentó Jesús, fue "una evasión del contenido del Inconsciente Colectivo", que es "el peso de los errores de toda la humanidad". Es ahí cuando el Ego siente terror natural ante la aniquilación o el sacrificio total.
"Pase de mi ésta copa" fue la batalla donde el espíritu doblegó la biología para lograr la integración (La Voluntad del Padre) Y es cuando se sufre el error para transformarlo.
La descripción del estado de Jesús, fue llevado al límite de la capacidad de tolerancia biológica.
Visto desde la medicina tuvo un estado de estrés agudo máximo, donde el cuerpo humano es llevado al límite de la resistencia física y psicológica.
Ese evento de intensidad traumática activa "una cascada" de efectos de órganos vitales.
Cuando se `produce la "hematidrosis", deja la piel extremadamente sensible y frágil, y sensibilizada, lo que técnicamente reduce la capacidad protectora.
El sistema cardiovascular y el "corazón roto".
El corazón es el órgano que más sufre ante una angustia. Por eso al comienzo pregunté: ¿han tenido alguna vez tanto dolor que parece que duele el corazón?
El cuerpo libera cantidad masiva de adrenalina y cortisol..." ese estado de angustia, y tristeza, de Jesús". Puede provocar una miocardiopatía por estrés conocida como el síndrome de Takotsubo.
En ese momento de tanto peso consciente por los pecados que debía expiar Jesús, su estado estaba al máximo de la tolerancia biológica, adem´ñas de soportar lo espiritual.
El ventrículo izquierdo puede deformarse temporalmente, perdiendo la capacidad de bombeo eficiente. El ritmo cardíaco se vuelve errático y la presión arterial fluctúa violentamente, lo que genera microlesiones en el tejido cardíaco.
Como Jesús había pedido al Padre, que pasara esa copa, porque sentía el peso y el dolor de lo que estaba pasando Y ante el miedo o el trauma, el cuerpo prioriza enviar sangre al cerebro y a los músculos, reduciendo el flujo hacia los riñones. Esto causa que se filtren bien las toxinas.
El hígado agota las reservas de glucógeno, para mantener el cerebro alerta ante "el peligro" percibido.
El dolor emocional traumático procesado en la amígdala cerebral es tan intenso que puede alterar la percepción sensorial y causa fatiga neuromuscular profunda. Los órganos sufren, no por el trauma, sino por el colapso metabólico, que intenta mantener el cuerpo en funcionamiento bajo presión insostenible.
Los órganos pierden su homeostasis.
Es una transición física del dolor emocional al colapso biológico.
Se preguntaron alguna vez ¿Como Jesús estaba su cuerpo, después del Getsemaní? Bueno un poco es la descripción ya escrita. Pero faltaba la Flagelación.
No me detengo en el juicio corrupto de los sacerdotes del Sanedrín, injusto y ridículo desde su observancia como religiosos Yahvistas
No solamente sufrió, después del getsemaní, las burlas y la presión de que mintiera o encontrarlo en blasfemia, sino que lo llevaban de un lugar a otro.
Su cuerpo estaba en un estado hipovolémico que significa:
Definición:
El shock hipovolémico es una emergencia médica causada por la pérdida grave
sangre o líquidos, que impide que el corazón bombee suficiente sangre a los órganos, poniendo en riesgo la vida. ( El Getsemaní)
Ya había transpirado sudor de sangre, su cuerpo había llegado al límite de la copa del Padre. Estaba débil, su cuerpo había experimentado el dolor espiritual, manifestado en su biología
Y venia el mal trato de los injuriosos, los provocadores. Aquellos donde el Ego en supremacía quería derrotarlo, sin que llegue a su resurrección.
El colapso final en la cruz
Jesús en su último trayecto a la cruz, su cuerpo, no le respondía, se caía, arrastraba la cruz. Su cuerpo flagelado a latigazos que desgarraba literalmente la carne y piel del Cuerpo del Cordero Santo, hacía sus últimos esfuerzos.
Ese camino debió ser agotador. Aunque ya había trascendido su logro mayor de vencer y estar victorioso ante la culminación de beber la "copa del Padre", el dolor físico continuaba.
Ya en la cruz, sobrevino el dolor de los clavos en su manos y en sus pies. Era el remate del Ego, de querer que muriera sin vencer la muerte. Y usó "clavos", para infligir mayor dolor. No era atado. Fue clavado en la cruz.
Esa postura al estar colgado y clavado, se llama asfixia corporal.
La posición del cuerpo obligaba a un esfuerzo sobrehumano para exhalar. Para respirar debía apoyarse en los clavos de los pies, lo que le generaba dolor intenso.
Los músculos intercostales se paralizan por el agotamiento y el dióxido de carbono se acumula en la sangre (Acidosis).
En el estrés físico y el trauma en el tórax suelen generar una acumulación de líquido alrededor del corazón (derrame) y de los pulmones (derrame pleural). Esto explica por qué, al ser traspasado por la lanza, "salió sangre y agua".
Jesús está en el umbral de su conciencia, y se le oye decir, "Padre porqué me has abandonado"... y al final mirando al cielo " en ti encomiendo mi espíritu".
En la medicina antes de la muerte, el moribundo suele experimentar la percepción del final inminente. El cerebro recibe el último flujo de sangre antes de la desconexión.
Cuando Jesús dice sus últimas palabras clínicamente se encuentra en el estadio 4 del shock.
La presión arterial es casi inexistente.
Los riñones han dejado de funcionar por completo.
El corazón está entrando en un fallo cardíaco terminal (posible ruptura miocárdica)
Hoy en la medicina se llama "fallo orgánico multifuncional"
Lo que más impacta la voluntad de expresarse el Salvador en sus últimos minutos, segundos de vida terrenal.
El agotamiento total de su biología, que a muchos llevan a perder la consciencia, expresa en su casi último aliento de vida dice: "en tus manos encomiendo mi espíritu".
Jesús sabía que el tormento de la carne había pasado, que había dejado, literalmente, hasta el último átomo de energía llevando al límite su cuerpo terrenal.
Era su victoria, su Pascua, su Sacrificio, que culminó con éxito. Era el paso terrenal el más duro.
Vendría tres días después su poder divino, de "Resucitar de la Muerte", la venció y ensanchó esa gracia a todos los hijos de Dios el Padre.
¡Cristo a Resucitado!
David Bardón 2026