El Rey de Israel Jeroboam.
"Ungido y destruído por idolatría"
¿Pero porqué interesa seguir las acciones que cometió Saúl y derivó en consecuencias, en el período de Salomón?
Porque la Biblia además de concentrar muchos relatos, estoy buscando la dirección de la caída del pueblo de Dios, no solo el Reino del Norte o Reino de Israel, sino el efecto que también tendrá Judea.
Lo que poco a poco fue una resultante de la desobediencia de ls tribus que una vez juraron un pacto. Al salir del yugo egipcio buscaban esas promesas, durante el camino en el desierto, a la par del Tabernáculo, siguiendo bien y mal por algunos tiempos a Jehová.
Siempre me pregunté, ¿Porqué Jehová buscó un pueblo? Sí, la respuesta llega al instante, para tener un Mesías. El relato bíblico descansa por siglos en seguir al pueblo escogido, esa lucha tormentosa del pueblo en decidir en obedecer, o entregarse a su deseos. Y hubo muchas generaciones, durante tantos siglos. Para los primeros, estaba la Ley, pero en siguientes generaciones, lo oral, se iba diluyendo, y era el tiempo de los profetas que solo atizaban a los hebreos, distribuidos en no olvidar la obediencia de la Ley. De evitar la idolatría y creencias paganas, que era influenciados por las naciones cananeas, fenicias, asirias, del sur venia de Egipto, de Edom y de los babilónicos
El resto de la población, de grandes civilizaciones y culturas, que hoy conocemos, eran anatemas. Y dentro de ese cerco cultural, politeísta estaba el Pueblo Escogido de Jehová, buscando su identidad.
¿Como aparece Jeroboam, y que hace?
El relato llega luego de las muchas guerras que tuvo que enfrentar David para organizar el Reino Unido de Israel. Fue un trabajo amplio, y logró estabilizar al pueblo.
Continuó su hijo Salomón, tuvo que fortificar la ciudad de su padre. No sin perder de vista que el rey Salomón, llevaba adelante la construcción del Templo en Jerusalem, a costas de muchos y altos impuestos en el reino de Israel, además tomando el servicio de los hombres como mano de obra. Entre uno de esos hombre se encontraba "Jeroboam", de la tribu de Efraín, trabajando al mando de Salomón.
Ya había sido visualizado como un gran obrero, tal es así que Salomón, lo envía a fortificar o levantar muros en la casa de José, que era el límite entre Judea y las tierras de Efraín (al decir casa de José, es el padre de Efraín y Manases, ese padre que los engendró en Egipto, y era el hijo de Jacob) la tierra de Jeroboam.
Mientras se dirige al lugar ocurre lo siguiente: 1º Reyes 11: 29-31
29 Y aconteció en aquel tiempo que, al salir Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías, el silonita, y este iba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo.
30 Y tomó Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, y la rasgó en doce pedazos,
31 y dijo a Jeroboam: Toma para ti diez pedazos, porque así dice Jehová Dios de Israel: He aquí que arrancaré el reino de manos de Salomón, y a ti te daré diez tribus
Jeroboam, es otro de los ungidos por mandato de Jehová, por un profeta. Le da un liderato enorme, lleno de esperanzas, para él y su pueblo.
Era quien iba a determinar cómo regir las 10 tribus, ya sabía que Jehová lo había llamado y lo prepararía para regir el Reino del Norte, libre del mandato de Judea.
Las condiciones de Jehová a Jeroboam:
37 Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que desee tu alma, y serás rey sobre Israel.
38 Y sucederá que si escuchas todas las cosas que te mande, y andas en mis caminos, y haces lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo mi siervo David, yo estaré contigo y te edificaré una casa firme, como la edifiqué a David, y te entregaré a Israel.
A veces viene la pregunta ¿Porqué se apartaban tan pronto de esas promesas de Jehová?
Pero es lo que introduzco al escribir, el pensamiento del hombre, esa dualidad que entró después del Jardín de Edén. Que el hombre consciente o inconscientemente ejercía su albedrío. A veces por el temor de una invasión. o el resguardo de sus palacios y riquezas.
No es difícil detectar los detonantes que llevaban al equívoco: Saúl, su vanidad de estar sobre las palabras o mandatos de Jehová en las decisiones de hacer sacrificios. Salomón, otra vanidad, tener el templo más hermoso, reluciente de oro, y convertirse en un negociador para conseguir los metales, maderas, piedras preciosas, y hacer tratos comerciales con otros reinos, aceptando princesas anatemas como esposas.
Y como termon´p si vida diciendo: ¡¡ Vanidad de vanidades, solo es vanidad..!!
Muere Salomón, y toma el reinado su hijo Roboam, quien pronto trató de asumir (ya que no sabía de la promesa de Ahías a Jeroboam, del reino del Norte) ante el pueblo de Israel, en Siquem.
Pero los del pueblo ruegan que baje los altos impuestos por su padre, y la respuesta les llega a los tres días que no los haría y los sometería más.
Roboam, tenía una crianza bajo su padre, que funcionaba con todo Israel, el sometimiento. Alegando, -- y aquí voy a mechar mi idea -- "como todas las religiones actuales que someten a sus creyentes con diezmos y ofrendas y horas de servicios - -" Roboam, era un continuador, bajo el pretexto de mantener sus cortesanos y el Templo, bajo la base de los impuestos del pueblo. ¡Busquen similitudes en éste siglo..!!
Salomón llevó caso al exterminio de la pobreza a su pueblo, haciendo perder las cosechas por falta de manos en las casas y usándolas esas manos, en el "bien de construir una Casa a Jehová, que sería La casa del Señor". La gran excusa, mantener la religión y el templo para adoración, con impuestos, y además para el gran uso personal de su palacio y banquetes.
¡Busquen similitudes de las religiones actuales, siempre el pueblo... el creyente..!!!
Pero Jeroboam, introduce algunas palabras al nuevo rey, solicitando clemencia: 1º Reyes 12: 4
Tu padre agravó nuestro yugo; y ahora, disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos.
Y nada ocurrió, para se cumpliera las palabras del profeta Ahías. Pero muy pronto, por miedo quizás, Jeroboam, pronto se apartó del camino que Jehová había marcado. Tuvo que pensar rápido, para que su gente no se disperse en los viajes al Templo en Jerusalem.
Al respetar por Ley el pueblo de Israel, las tres festividades más importantes del año.
Israel, debía ir a Jerusalem al templo a ofrecer los sacrificios, los impuestos, y las ofrendas. Esas fiestas eran conocidas como: "SHALOSH REGALIM" - (las tres fiestas del peregrinajes)
1º) PÉSAJ - Pascua: conmemora la liberación de la esclavitud de Egipto.
2º) SHAVUOT: Fiesta de la semana o Pentecostés, que celebra la llegada de la Ley (la Torá) en el Monte Sinaí, y el inicio de la cosecha de trigo.
3º) SUCOT: Fiesta de los Tabernáculos, recordaba el cuida do de Dios durante los 40 años en el desierto.
Estas fiestas, para Jeroboam, era críticas. Pensó, si terminamos de echar al rey Roboam, el ir a Jerusalem, sería probable que el pueblo de adhiera a Judea, y pierda parte de su pueblo.
Ese fue el motivo de celo territorial y social que tuvo el nuevo rey de Israel, no tenía la confianza en su Dios, más bien movió sus brazos y agudizó su mente a un fin estratégico contra Roboam, dejando la fe de lado.
En 1º Reyes 12: 27-30 encontramos la historia:
27 Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén, el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam, rey de Judá, y me matarán a mí y se volverán a Roboam, rey de Judá.
28 Y después de tomar consejo, hizo el rey dos becerros de oro y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto.
29 Y puso uno en Bet-el y puso el otro en Dan.
30 Y esto fue causa de pecado, porque el pueblo iba a adorar delante de uno de ellos, hasta Dan.
Así quedó lo que fue el Reino Unido de Israel: Dividido, teniendo al sur el límite con las tierras de Efraín:
Jeroboam. instruye al pueblo, dominando su fe, era el rey, que la adoración tenía que ser como él lo imponía. Ajustando su deseos de que no vayan a Jerusalem, les decía: "ahora adoremos en nuestros lugares, adoremos al becerro que nos sacó de Egipto. Usó las fechas de celebración, y los israelitas ofrecían sacrificios con sacerdotes falsos, ya que no eran del linaje de Leví. Y así tuvo contento a su pueblo, engañados de una verdadera adoración.
Jeroboam, disponía sacerdotes y levantaba altares altos en varios lugares, llevando a la gente a la idolatría.
Los hijos de Abraham, los hijos de la fe y la esperanza de formar un pueblo para Dios, para ser guiado y bendecido, se iban perdiendo de a poco entre las actividades y prácticas anatemas de las naciones que los rodeaba.
Pero a pesar de que las 10 tribus estaban en un comienzo de perderse teológicamente, dejando de seguir la Ley, Jehová le envía un mensajero a Jeroboam:
La cita está en 1º Reyes 13: 1-6
1 Y he aquí que mientras Jeroboam quemaba incienso junto al altar, vino de Judá a Bet-el un hombre de Dios enviado por la palabra de Jehová.
2 Él clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David le nacerá un hijo, llamado Josías, el que sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.
3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: He aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que está sobre él se esparcirá.
4 Y aconteció que cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del hombre de Dios, que había clamado contra el altar de Bet-el, extendió su mano desde el altar y dijo: ¡Prendedle! Pero la mano que había extendido contra él se le secó, y no la pudo contraer.
5 Y el altar se quebró, y se esparció la ceniza del altar, conforme a la señal que el hombre de Dios había dado por palabra de Jehová.
6 Entonces respondió el rey y dijo al hombre de Dios: Te pido que ruegues a Jehová tu Dios y que ores por mí, para que mi mano me sea restaurada. Y el hombre de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró y quedó como antes.
Este es un acontecimiento que encierra dos enseñanzas que relata las escrituras se puede observar dos detalles:
El rey Jeroboam comete idolatría, realizando sacrificios. Teniendo un control, hasta rechazar las palabras de un profeta, y en ese acto de ególatra dictatorial, manda a aprender al varón de Dios: Al solicitar al profeta que ore a Jehová y le restituya el brazo a la normalidad. El varón ora y se cumple. El Rey Jeroboam, le ofrece llevarlo a su casa, a su palacio y le ofrece comida y que le daría un presente, y respondió el Hombre de Dios. 1º Reyes 13: 8-9
Se menciona a un profeta sin nombre, solo con la distinción de hombre de Dios. Tenía que llevar la exhortación de Jehová por la corrupción que estaba cometiendo Jeroboam, pero estaba condicionado a cumplir, además de las palabras de: "No comer, de no beber, agua de esas tierras", y "volver por otro camino del que había llegado"
8 Pero el hombre de Dios dijo al rey: Aunque me dieses la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar,
9 porque así me ha mandado por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni vuelvas por el camino por el que llegaste.
En este relato único que actúa un profeta, es inusual, tal vez para nuestra mente, pero se muestra cómo es la palabra de Jehová, su voluntad, aún con los escogidos y los profetas.
Ya tomando su camino el hombre de Dios en su regreso, le sale al encuentro un anciano, que había escuchado por su hijo lo que había hecho éste hombre de Dios, en el altar de Jeroboam.
Lo encuentra éste anciano y lo invita a sus aposentos a comer y beber agua, a lo que el hombre de Dios le repite lo mismo que al rey Jeroboam.
En el libro de 1º reyes 13: 18-19, el hombre de Dios acepta al escuchar que ese anciano es un profeta y que un ángel le había dicho que lo invitase, y el hombre de Dios, creyó en él, y se sentó comió y bebió.
Jehová lo reprende y le dice:
21 y clamó al hombre de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así dice Jehová: Por cuanto has sido rebelde a las palabras de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había mandado,
22 sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
Estas palabras acongojaron al profeta que venía cumpliento bien lo deseado por Jehová, pero un engaño, lo hizo perder, no se mantudo fiel, cayó ente una mentira, y comió y bebió.
Uno ¿Qué puede decir ante lo requerido por Jehová? ¿ Es mucho?
Entonces el anciano el ensilló un asno, y el hombre de Dios retomó su camino. Y un león lo mató:
Es una imagen tanto adquirida mientras uno lee, o mira lo proyectado se encuentra con algunas preguntas:
¿Porqué el león no destrozó o se comió el cuerpo, ya que su naturaleza es carnívora´¿
Y ¿porqué tampoco atacó al asno, siendo un depredador, o el asno huir ante el león?
Lo que ocurrió después es que el anciano, fue tomó su cuerpo y lo llevó a su tumba, y pidió a sus hijos que cuando él muriera lo pusiera junto al hombre de Dios. Y así se consolidó:
El hombre de Dios, oriundo de Samaria, le profetizó a Jeroboam, que se levantaría un descendiente de Judá, llamado Josías y quemaría los huesos de las tumbas de su generación y sus falsos sacerdotes.
Josías del linaje de David, 300 años después, y habiendo leído el libro del convenio, y viendo lo mal que se había hecho en Judá y el reino del Norte, comenzó una limpieza espiritual en toda la nación.
Hasta llegar a los altares de que había construído Jeroboam:
2º Reyes 23: 15-17
15 Igualmente el altar que estaba en Bet-el y el lugar alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; destruyó aquel altar y el lugar alto; y quemó el lugar alto y lo redujo a polvo, y quemó la imagen de Asera.
16 Y se volvió Josías, y al ver los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el hombre de Dios, el cual había anunciado estas cosas.
17 Y después dijo: ¿Qué monumento es este que veo? Y los hombres de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del hombre de Dios que vino de Judá y profetizó estas cosas que tú has hecho contra el altar de Bet-el.
18 Y él dijo: Dejadlo; nadie mueva sus huesos; y así dejaron sus huesos con los huesos del profeta que había venido de Samaria.
La imagen nos muestra que a pesar de haber pasado los 300 años y llegar el gobierno de Josías, se cumple la palabra de Jehová contra Jeroboam, y que el hombre de Dios de Samaria, sus huesos no descansarían con los de sus padres.
Yo cuando leo éstas escrituras, soy un agradecido de poder enlazarlas, y reconstruir un poco la historia del pueblo de Jehová. Especialmente de sus reyes.
¿Que hubiese pasado si desde Saúl, Jeroboam, y los siguientes tanto en el Reino del Norte o del Sur, hubiesen sidos aplicados a la palabra de Jehová? ¿Tendríamos otras naciones, o era lo que tenía que pasar?
De Saúl salió toda ésta historia.
Una historia dura, guerreada, no siguiendo los pasos ni la ley de Jehová. Reyes que se encumbraron en sus egos, en sus ambiciones, sus miedos. Formando una casta sacerdotal de ricos lugares palaciegos y del resto del pueblo con hambrunas, y escasez de todo tipo: ignorantes la Ley, y el alimento para subsistir.
Con los ejemplos espirituales que cada ser debe seguir para no ser abandonado o dejarse abandonar a las bendiciones de un Dios, que lo ve Todo.
David Bardón
Mayo de 2026
colaterales para Israel.

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